El arzobispo de Caracas hizo un llamado a la oración y a la solidaridad después de que dos terremotos consecutivos sacudieran Venezuela, causando la muerte de más de 150 personas y dejando cientos de heridos.

"Le pedimos a Dios que podamos todos juntos afrontar, pues, este momento. En Dios, el consuelo y en la solidaridad y la caridad", dijo el arzobispo Raúl Biord Castillo en un video publicado en Instagram el 25 de junio.

Según The Associated Press, los dos terremotos, que ocurrieron en la noche del 24 de junio, tuvieron magnitudes de 7,2 y 7,5 y fueron los sismos más fuertes que han sacudido a Venezuela en más de un siglo.

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que, al 25 de junio, se estimaba que 164 personas habían fallecido y casi 1.000 resultaron heridas.

Las redes sociales se inundaron de imágenes del caos y la destrucción que se desataron, incluido un video que mostraba a residentes aterrorizados afuera de una iglesia que se balanceaba mientras el terremoto sacudía la zona.

El arzobispo Biord recorrió varias iglesias de la capital tras los devastadores sismos. De pie entre los escombros de la iglesia de San José de Ñaraulí, el arzobispo señaló que varias iglesias de la arquidiócesis sufrieron daños, incluida la Catedral de Caracas.

A pesar de las circunstancias, el arzobispo Biord afirmó que lo importante era el sentimiento de unidad entre las personas que ayudaban a las víctimas y a quienes habían perdido sus hogares.

"Rezamos por el eterno descanso (de los fallecidos) y por aquellos heridos que se están rescatando y por todas las personas que han perdido seres queridos. Es un fenómeno de la naturaleza muy fuerte este terremoto", dijo.

"Lo importante en este momento es que como pueblo nos sintamos unidos para ver cómo podemos atender a los damnificados", dijo.

El arzobispo de Caracas oró para que el pueblo de Venezuela encuentre consuelo en Dios, "y en la solidaridad y la caridad".

"Entre todos --cristiano y católico, todos-- (debemos formar) una gran red de solidaridad para ayudar a aquellos hermanos que están sufriendo", dijo. "Los daños materiales; nos duele bastante (el daño a) el patrimonio artístico, pero se puede ir recuperando… Pero las vidas humanas es lo más importante".

Tras los terremotos, se publicaron varios mensajes de apoyo a los católicos del país, entre ellos uno de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

En un tuit publicado el 25 de junio, los obispos mexicanos dijeron que se unían en oración por el pueblo de Venezuela y le pidieron a Dios que "conceda consuelo a los afligidos, fortaleza a quienes sirven y pronta recuperación a las comunidades afectadas".

"Como Iglesia peregrina en América Latina, hacemos nuestro el dolor de nuestros hermanos venezolanos y los encomendamos a la protección maternal de Nuestra Señora de Coromoto", dijeron los obispos, refiriéndose a la patrona de Venezuela.

El arzobispo español Luis Argüello, de Valladolid, presidente de la Conferencia Episcopal Española, publicó el 25 de junio una carta en nombre de los obispos del país en la que expresaban su "más profunda cercanía fraterna en estos momentos de tanto dolor".

"Nos unimos espiritualmente a vuestras oraciones por el eterno descanso de los fallecidos. Imploramos el consuelo divino para sus familias y la pronta recuperación de los centenares de heridos y damnificados que han perdido sus hogares y medios de vida", escribió el arzobispo Argüello en la carta, dirigida al obispo Jesús González de Zárate, presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana.

"Del mismo modo, rogamos al Señor que fortalezca e ilumine a las autoridades, equipos de emergencia, personal sanitario y voluntarios que trabajan sin descanso en las labores de rescate y asistencia", agregó.

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Junno Arocho Esteves