El Papa León XIV pidió el fin de la guerra en Irán y advirtió que el conflicto podría arrastrar a más países de Oriente Medio a la inestabilidad.
En sus palabras a los peregrinos tras rezar el Ángelus el 8 de marzo, el Papa dijo que las noticias que llegan de Irán y de todo Oriente Medio han causado "profunda consternación".
"A los episodios de violencia y devastación, y al difundido clima de odio y miedo, se añade el temor de que el conflicto se amplíe y que otros países de la región, entre ellos el querido Líbano, puedan volver a caer en la inestabilidad", dijo.
Según The Associated Press, las fuerzas israelíes atacaron una instalación de almacenamiento de petróleo en Teherán, así como objetivos en el sur del Líbano contra comandantes de la rama libanesa de la Guardia Revolucionaria Iraní.
Irán ha seguido atacando a los aliados de Estados Unidos en el Golfo, incluido Bahrein, donde lanzó misiles contra una planta desalinizadora. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, defendió el ataque argumentando que
"Estados Unidos sentó este precedente" después de atacar una planta desalinizadora en Irán, informó AP.
La preocupación del Papa por el Líbano se produjo cuando funcionarios del Gobierno confirmaron que el conflicto entre Israel y los militantes de Hezbolá había causado la muerte de 394 personas, entre ellas 83 niños.
Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, al menos 1.230 personas han muerto en Irán, una docena en Israel y seis militares estadounidenses, según la AP.
En su llamamiento, el Papa León pidió a los católicos que rezaran para que "cese el estruendo de las bombas, callen las armas y se abra un espacio de diálogo en el que se puedan escuchar las voces de los pueblos".
"Confío esta intención a María, Reina de la paz", dijo el Papa. "Para que interceda por cuantos sufren a causa de la guerra y acompañe los corazones a través de senderos de reconciliación y de esperanza".
Menos de un día después del inicio de la guerra, el Papa pidió que la diplomacia "recupere su papel" y que "se promueva el bien de los pueblos, que anhelan una convivencia pacífica, basada en la justicia".
En su discurso del Ángelus del 1 de marzo, varias horas después de que Estados Unidos e Israel revelaran que el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, de 86 años, había sido asesinado, el Papa expresó su preocupación y destacó que "la estabilidad y la paz no se construyen con amenazas mutuas, ni con armas, que siembran destrucción, dolor y muerte, sino solo a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable".
"Ante la posibilidad de una tragedia de enormes proporciones, hago un llamamiento encarecido a las partes implicadas para que asuman la responsabilidad moral de detener la espiral de violencia antes de que se convierta en un abismo irreparable", advirtió el Papa.
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Junno Arocho Esteves es corresponsal internacional de OSV News.
