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El Vaticano dio a conocer el programa oficial del segundo consistorio extraordinario de este año, lo que permite vislumbrar algunos de los temas y cuestiones principales que serán discutidos por el Papa León XIV y el Colegio Cardenalicio.

El programa del consistorio, que se llevará a cabo del 26 al 27 de junio y fue publicado por la oficina de prensa del Vaticano el 22 de junio, incluye debates centrados en la reciente encíclica del Papa, "Magnifica Humanitas", sobre la protección de la persona humana en la era de la inteligencia artificial.

Con este segundo consistorio, el Papa está dando respuesta a las solicitudes de mayor colaboración por parte de los cardenales, que el Colegio expresó durante las congregaciones generales previas a su elección el año pasado.

Según el Código de Derecho Canónico, el Colegio Cardenalicio asiste al Papa "sobre todo en los Consistorios, en los que se reúnen por mandato del Romano Pontífice y bajo su presidencia".

El código también establece que los consistorios extraordinarios se convocan "cuando lo aconsejan especiales necesidades de la Iglesia o la gravedad de los asuntos que han de tratarse".

Durante los dos días, tras la Misa en la Basílica de San Pedro presidida por el Santo Padre el 26 de junio, los cardenales participarán en cuatro sesiones, dos por día. La primera sesión, la mañana del 26 de junio, se centrará en el tema "¿En qué mundo estamos llamados a anunciar el Evangelio?" y contará con una meditación bíblica a cargo del cardenal Grzegorz Rys, de Cracovia.

Tras un tiempo de oración y reflexión personal, los cardenales, divididos en varios grupos, compartirán sus respuestas a dos preguntas: "¿Qué sufrimientos, tensiones e interrogantes afectan hoy con mayor intensidad a los pueblos y a las comunidades eclesiales confiadas a su cuidado?" y "¿Qué signos de esperanza, de fidelidad al Evangelio y de posible reconciliación es importante llevar a la reflexión común?".

En la segunda sesión de la tarde, el cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, presentará el tema "La cultura del poder y la civilización del amor".

Según el programa, el tema se basa en el quinto capítulo de "Magnifica Humanitas". Entre los temas que aborda el Papa León en ese capítulo se encuentran los riesgos que plantea la tecnología cuando se utiliza de manera irresponsable, especialmente en la guerra.

"Aquí la cuestión no se refiere únicamente a la eficiencia de los nuevos instrumentos, sino al riesgo de que la tecnología, separada de la ética y de la responsabilidad, haga más rápida e impersonal la decisión sobre la vida y la muerte, y presente el uso de la fuerza como una opción inmediata y viable", escribió el Papa.

En cuanto a la civilización del amor, el Papa León citó a San Pablo VI, quien vislumbró "un orden social en el que la justicia y la caridad se entrelazan y el amor se convierte en principio de organización de la vida económica, política y cultural".

"Hoy debemos recuperar con fuerza esta visión: la civilización del amor no es una utopía ingenua, sino un proyecto exigente", escribió. Esta visión "consiste en traducir la caridad en estructuras de justicia, en dar cuerpo institucional a la fraternidad y en considerar al otro --ya sea persona o pueblo-- como un aliado necesario para la construcción del bien común".

El Papa León también advirtió sobre una cultura del poder "en la que la disponibilidad de medios y la capacidad de dominar tienden a dictar la agenda y los criterios de decisión". Esta cultura relega el bien común a un segundo plano y la tragedia concreta de las personas en guerra queda reducida a una consideración secundaria en relación con los intereses estratégicos.

Tras la introducción del cardenal Fernández, los cardenales se dividirán una vez más en grupos y responderán a dos preguntas: "¿De qué manera las tensiones, las divisiones y los conflictos que atraviesan el mundo afectan hoy la vida de nuestras Iglesias y de nuestros pueblos?" y "¿Qué lenguajes, actitudes y prácticas pueden ayudar a construir la reconciliación, la convivencia y la paz?"

Las respuestas de los grupos se presentarán en la Sala del Sínodo, seguidas de debates abiertos sobre el tema, y la jornada concluirá con una oración de clausura.

El segundo y último día del consistorio, el 27 de junio, comenzará con una Misa matutina en la Basílica de San Pedro presidida por el cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio Cardenalicio.

La tercera sesión, que ahondará sobre el tema "Construir en el bien: las obras de nuestro tiempo", incluye una introducción a cargo del cardenal Stephen Brislin, de Johannesburgo, basada en la introducción y la conclusión de "Magnifica Humanitas".

Entre los temas destacados sobre los que advierte el Papa en la introducción de la encíclica se encuentra el peligro que representa el "síndrome de Babel".

Basándose en el relato bíblico de la construcción de la Torre de Babel, el Papa León afirmó en la encíclica que se trataba de "una obra concebida sin referencia a Dios, sustentada por una uniformidad que elimina la diversidad y que, en lugar de la comunión, elige la homogeneización".

"Evitemos, por tanto, el ‘síndrome de Babel’: la idolatría del lucro que sacrifica a los débiles, la uniformidad que aplana las diferencias, la pretensión de un lenguaje único --incluso digital-- capaz de traducirlo todo, incluso el misterio de la persona, en datos y rendimientos", escribió.

En cambio, el Papa se inspira en la narración bíblica de la reconstrucción de los muros de Jerusalén tras el exilio babilónico, en la que el pueblo redescubre un lenguaje común, "no el de la uniformidad, sino el de la comunión".

"El relato muestra cómo la ciudad renace no gracias a la iniciativa de una sola persona, sino a través de la responsabilidad compartida de todo el pueblo: sacerdotes, artesanos, jefes de familia, mujeres y jóvenes", escribió. "Es una obra que tiene a Dios en el centro y reconstruye los vínculos incluso antes que las piedras".

En la conclusión de la encíclica, el Papa León rechaza "las promesas del transhumanismo", que a menudo busca "una humanidad potenciada y casi desencarnada", y pide que la dignidad humana ocupe un lugar central en la era digital.

"Ningún sistema de cálculo, por sofisticado que sea, genera un corazón que se entrega, ni una conciencia capaz de discernir el bien" del mal, escribió el Papa. "Incluso cuando las máquinas sobresalen en eficiencia, el centro de la historia sigue siendo un rostro humano que exige ser contemplado. Este rostro humano es la plenitud hacia la que camina la historia".

Después de que el cardenal sudafricano pronuncie su discurso, los grupos de cardenales mantendrán debates basados en las preguntas que se centran en los aspectos que "dificultan la construcción del bien común" y en las expectativas de las personas "a quienes la Iglesia está llamada a escuchar y a quienes tal vez no escuchamos lo suficiente".

La sesión final del consistorio se centrará en el proceso de implementación de tres años del Sínodo de los Obispos sobre la sinodalidad, que fue aprobado por el Papa Francisco el 11 de marzo de 2025, un poco menos de un mes antes de su muerte, y posteriormente confirmado por el Papa León.

El proceso de implementación incluye una evaluación de los avances a nivel diocesano, nacional y continental a partir de 2027, culminando en una asamblea prevista para celebrarse en el Vaticano en octubre de 2028.

Tras una presentación a cargo del cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo de los Obispos, y un espacio para que los cardenales formulen preguntas aclaratorias, los asistentes participarán en un diálogo abierto con el Papa León sobre el tema de la sesión.

La sesión concluirá con un discurso del Papa León que será transmitido en vivo por Vatican Media, según informó el Vaticano.

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Junno Arocho Esteves