El papa León XIV hace un gesto mientras dirige la oración semanal del Ángelus desde una ventana del Vaticano, el 9 de agosto de 2026. (Foto de OSV News/Mario Tomassetti, Vatican Media vía Reuters)
Durante su discurso del Ángelus del domingo 9 de agosto, el papa León XIV hizo un llamado a la paz ante la grave situación humanitaria que atraviesa Sudán, donde un prolongado asedio militar ha dejado a más de 500.000 personas sin acceso a suministros básicos.
“Continúo siguiendo con preocupación la trágica situación en Sudán, especialmente en la ciudad de El Obeid”, dijo León en inglés después de rezar el Ángelus. “Al expresar mi cercanía espiritual con todo el pueblo de esta nación, renuevo mi llamado a quienes tienen autoridad para que garanticen corredores humanitarios para la población civil”.
Sus declaraciones se producen en medio del agravamiento de la situación en Sudán, marcada por ataques con drones, violencia sexual y hambre, mientras las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) continúan combatiendo contra las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF), que controlan la ciudad de El Obeid.
El Papa también se refirió a la guerra entre Ucrania y Rusia y lamentó la escalada de la violencia, mientras continúa aumentando el número de víctimas.
“Estos episodios se suceden unos tras otros; más aún, se multiplican, provocando un número cada vez mayor de víctimas civiles, entre ellas niños”, afirmó.
Ante el incremento de los ataques, León renovó su llamado a respetar el derecho internacional humanitario.
“Ante tanta angustia, renuevo mi sentido llamado a que se respete el derecho humanitario y a que ambas partes cesen los ataques contra objetivos civiles”, dijo León.
“La guerra solo engendra más guerra y provoca un sufrimiento inmenso”, agregó.
Durante su reflexión del Ángelus, León animó a los fieles a acoger humildemente a Dios en sus corazones mediante la oración y los sacramentos.
El Papa también reflexionó sobre el Evangelio, que relata cómo Jesús camina sobre las aguas hacia sus discípulos. Explicó que la presencia de Cristo transformó a los discípulos y que milagros como este pueden enseñar a los fieles a no desesperarse ante las dificultades.
“Sean cuales sean las circunstancias”, dijo León, “Jesús no nos abandona y, si lo acogemos humildemente en la barca de nuestra vida —a través de la oración, los sacramentos y la escucha de su Palabra—, en él encontraremos paz, luz y fuerza para nuestro camino”.