En el vuelo de regreso a Roma tras su visita de cuatro días a Francia el 28 de septiembre, el Papa León XIV dijo que la posibilidad de que la inteligencia artificial destruya a la humanidad no le quita el sueño.
Durante una conferencia de prensa a bordo del vuelo papal desde Metz, Francia, se le preguntó al Papa si le preocupaba que la IA pudiera representar riesgos catastróficos para la humanidad o incluso acabar con ella por completo.
"Si alguien me preguntara si estoy en modo pánico, le diría que no, que no lo estoy. Duermo por las noches", respondió el Papa.
"Sí creo que las preocupaciones planteadas por muchos de los expertos, especialistas en IA, deben tomarse en serio. No creo que se trate de noticias falsas, como han dicho algunos, con el objetivo de obtener beneficios económicos o de otro tipo", dijo a los más de 80 periodistas a bordo del avión papal, un jet fletado de Air France, que aterrizó en Roma poco antes de las 9 p.m., hora local.
Los comentarios del Papa León se producen tras la publicación de su histórica encíclica sobre inteligencia artificial, "Magnifica Humanitas", que ha llevado a que se lo reconozca como una de las principales voces mundiales sobre la necesidad de contar con barreras éticas en el desarrollo de la tecnología, en medio de recientes advertencias de líderes tecnológicos de que la IA podría destruir el mundo.
A principios de este mes, Evan Hubinger, un destacado investigador en seguridad de la empresa de IA Anthropic, afirmó que, en su opinión, la probabilidad de que la IA provoque la extinción de la humanidad en un plazo de 10 años es superior al 10%.
El Papa señaló que acababa de leer que "el director de NVIDIA afirma haber encontrado una forma de introducir en la IA ciertas barreras de seguridad".
"Sin embargo, él es el mismo que dice que no debería imponerse ningún límite ni haber regulación gubernamental", agregó.
"Este es un problema sobre el que creo que debemos sentarnos a hablar", dijo el Papa, expresando su esperanza de que los líderes políticos, los líderes del sector de la IA, las organizaciones sociales y las asociaciones puedan reunirse para discutir lo que está sucediendo.
Se le preguntó específicamente al Papa León qué deberían hacer Estados Unidos y China para garantizar que sus tecnologías sean seguras para la humanidad. Aunque no mencionó directamente a China ni a Estados Unidos, el Papa respondió que no sería responsable "cerrar los ojos" ante los riesgos que plantea la IA.
"El Vaticano ha creado su propia comisión sobre inteligencia artificial", dijo. "Desde la publicación de Magnifica humanitas hemos recibido numerosas comunicaciones de personas provenientes de diversos sectores y disciplinas".
"Por eso, estamos tratando de seguir promoviendo el diálogo, el estudio y la investigación, para encontrar formas de garantizar que la IA no llegue a un punto en el que pueda destruir a la humanidad o dejarla al margen del debate", dijo el Papa.
Durante la conferencia de prensa de 23 minutos, el Papa también respondió a preguntas sobre el abuso sexual por parte del clero, la crisis de vivienda en España, el auge de la extrema derecha en Europa y por qué decidió pronunciarse sobre la ley de muerte asistida recientemente aprobada en Francia.
También habló sobre la necesidad del diálogo para promover soluciones a conflictos y denunció el gran gasto militar de hoy, diciendo "algunos pocos se están enriqueciendo muchísimo con una industria que promueve la guerra".
Un periodista francés le preguntó al Papa León sobre su encuentro con siete víctimas de abuso sexual en Lourdes el día anterior, en concreto sobre un comentario hecho por una de las víctimas, Jérôme Guillement, quien, tras la reunión con el Papa, dijo que para él estaba claro que el Papa León considera que el abuso es "sistémico" dentro de la Iglesia.
En la conferencia de prensa de las víctimas, celebrada tras su reunión de casi dos horas con el Papa León en la tarde del 27 de septiembre, Guillement dijo que tenía la impresión de que, desde el punto de vista del Papa León, "lo que crea el espacio y permite que estos abusadores sigan cometiendo delitos es la estructura sistémica dentro de la institución --una estructura que existía en el pasado, pero que, a su juicio, sigue muy vigente".
En el avión papal, el Papa León aclaró que varias de las víctimas hablaron de abuso sistémico, pero que, personalmente, él preferiría expresarlo de otra manera.
"El abuso sexual es, ante todo, un problema humano", dijo el Papa. "Cuando ocurre dentro de la Iglesia, en realidad adquiere otra dimensión completamente diferente, porque la vida de fe de las personas queda profundamente herida y, a veces, incluso destruida".
"La Iglesia tiene la responsabilidad específica de acompañarlos y ayudarles a buscar la sanación", dijo el Papa León. "En ese sentido, hablé con ellos sobre cómo, en ciertos aspectos, se ha considerado a la Iglesia responsable, pero también sobre cómo, en mi opinión, la Iglesia asimismo desempeña un papel importante a la hora de ayudarles a encontrar la sanación".
Antes de la visita del Papa León a Lourdes, se cubrieron los mosaicos del padre Marko Rupnik en la pared frontal de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, por respeto a las víctimas de abuso que acuden al santuario mariano en busca de sanación y consuelo. Rupnik, cuyo juicio canónico aún está siendo revisado por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, ha sido acusado de abuso espiritual y sexual por más de 20 mujeres.
La conferencia de prensa a bordo del avión puso fin al viaje apostólico de cuatro días del Papa León a Francia, del 25 al 28 de septiembre, en el que el Santo Padre visitó tres ciudades. Comenzando en París, rezó en la catedral de Notre Dame por primera vez desde su reapertura tras el devastador incendio de 2019 y celebró una Misa que atrajo a más de 800.000 parisinos que se alinearon a lo largo de los Campos Elíseos.
El Papa León también viajó al santuario mariano de Lourdes, uno de los lugares de peregrinación católica más visitados del mundo, donde, además de reunirse con víctimas de abuso, rezó por los enfermos y los que sufren en la Gruta de las Apariciones, se dirigió a los obispos franceses y encabezó una procesión del rosario a la luz de las velas.
El Papa concluyó su primer viaje apostólico a Francia en la ciudad de Metz, al noreste del país, cerca de la frontera con Alemania, para honrar al Venerable Robert Schuman, un estadista conocido por sus esfuerzos de reconciliación franco-alemana tras la Segunda Guerra Mundial y considerado uno de los padres fundadores de la integración europea.
El Papa León dijo que lo más destacado para él personalmente fueron la peregrinación a Lourdes y la vigilia de oración en el estadio cerca de París con 80.000 jóvenes.
"Esos cuatro días estuvieron literalmente llenos de numerosas bendiciones. Diría que casi fueron milagros, sobre todo el tiempo que pasé en Lourdes, caminando y acompañando a tantas personas enfermas y que sufren, y viendo cómo la gracia de la presencia de Dios, que se manifiesta de muchas y variadas formas, toca el corazón de las personas, transforma sus vidas y, por utilizar una expresión que mencioné allí, devuelve la dignidad a los enfermos, a los mayores y a aquellos que, en algunos sectores de la sociedad, son marginados", dijo.
