Categories: Católicos LALocal

Católicos de LA dan a conocer un santuario mariano en Wisconsin

Read in English.

En 2019, el obispo David Ricken, de la Diócesis de Green Bay, quiso establecer una Asociación Médica para el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Champion, en Wisconsin, el único lugar de apariciones marianas en Estados Unidos reconocido oficialmente por la Iglesia.

La iniciativa buscaba, al igual que en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, en Francia, investigar los testimonios de posibles milagros y curaciones atribuidos a la intercesión de Nuestra Señora de Champion a lo largo de los años.

Fue entonces cuando apareció Joe Sanders, caballero de la Orden de Malta y feligrés de la iglesia de San Felipe Apóstol, en Pasadena.

Pero ¿cómo llegó un católico del sur de California a participar en investigaciones sobre posibles curaciones milagrosas en un santuario nacional de Wisconsin?

La historia se remonta a la peregrinación anual de la Orden de Malta a Champion, a la que miembros e invitados especiales del sur de California regresaron en agosto.

“Para mí ha sido simplemente una labor hecha por amor; no soy médico, pero amo a la Iglesia, amo el santuario y quiero darlo a conocer y llevar gente allí como un lugar de sanación”, dijo Sanders.

La historia de Nuestra Señora de Champion

En 1859, Adele Brice —también conocida como Adele Brise—, una inmigrante belga de 28 años, afirmó haber visto en tres ocasiones a una mujer rubia vestida de blanco en una zona rural de lo que hoy es Champion, Wisconsin. La mujer estaba de pie entre dos árboles, llevaba una banda dorada y una corona de estrellas.

Después de contarle a un sacerdote lo ocurrido en una de las apariciones, este le aconsejó que se acercara a la mujer en el nombre de Dios y le preguntara qué quería.

Al regresar a casa después de misa, Brice volvió a encontrarse con la mujer en el mismo lugar y siguió el consejo del sacerdote.

La mujer se identificó como la Virgen María y le pidió que rezara por la conversión de los pecadores y que enseñara a los niños la fe católica y los sacramentos.

Adele Brice aparece con hábito en una fotografía sin fecha. (Foto de archivo de CNS, cortesía del Santuario de Nuestra Señora del Buen Socorro)

Antes de desaparecer, la Virgen le dijo: “Ve y no temas; yo te ayudaré”.

El padre de Brice construyó una pequeña capilla en el lugar de las apariciones. La noticia sobre las visiones se extendió rápidamente, especialmente entre la comunidad de inmigrantes belgas.

Doce años después, el incendio de Peshtigo arrasó la región. Las llamas destruyeron más de un millón de acres y causaron la muerte de más de 2.000 personas. Fue el incendio más mortífero registrado en la historia de Estados Unidos.

Las personas que se encontraban cerca de la capilla corrieron a refugiarse allí. Brice guió a todos en el rezo del rosario y en una procesión por el terreno, mientras una espesa nube de humo los rodeaba.

Poco después comenzó a llover. El fuego se detuvo justo en los límites de la propiedad, dejando a salvo la capilla y la escuela.

Aunque los habitantes de la zona mantenían una profunda devoción por el lugar, no fue sino hasta 2010 cuando Ricken inició una investigación sobre las visiones de Brice y concluyó que eran “dignas de crédito”. De este modo, el entonces llamado Santuario de Nuestra Señora del Buen Socorro se convirtió en el único lugar de apariciones marianas en Estados Unidos reconocido por la Iglesia.

En 2016, los obispos de Estados Unidos elevaron el lugar a la categoría de santuario nacional, y en 2022 el Vaticano dio su aprobación. El santuario adoptó entonces su actual nombre: Santuario Nacional de Nuestra Señora de Champion.

El 30 de enero de 2026, a 130 años de la muerte de Brice, la Diócesis de Green Bay dio otro paso importante al abrir su causa de canonización. Brice, cuyos restos descansan en el santuario, fue declarada formalmente “sierva de Dios”.

La investigación de posibles milagros

Las apariciones de Champion ocurrieron apenas un año después de las apariciones de la Virgen María en Lourdes. En Francia, la devoción se extendió rápidamente y con ella surgió la necesidad de investigar los numerosos testimonios de curaciones. En Champion, sin embargo, ese proceso nunca llegó a desarrollarse de la misma manera.

Aunque Sanders no es médico, a través de la Orden de Malta conocía a numerosos profesionales de la salud, algunos de los cuales ya colaboraban en la investigación de posibles curaciones en lugares como Lourdes. El primer paso fue organizar y digitalizar las cajas de documentos y testimonios antiguos relacionados con Brice y con el santuario, y crear una base de datos para reunir toda esa información.

Ahora, su equipo se reúne cada agosto, durante la peregrinación a Champion, para revisar los casos y decidir cómo avanzar. Sanders, sin embargo, advierte que el proyecto todavía está dando sus primeros pasos.

“No estamos ni cerca de la magnitud de Lourdes”, dijo Sanders. “Hay que avanzar poco a poco, y eso es lo que hemos estado haciendo. Ha sido una experiencia maravillosa”.

Sanders explicó que el equipo utiliza los criterios de Lambertini, establecidos por la Iglesia Católica en la década de 1730, para determinar si una curación inexplicable puede considerarse milagrosa. Los criterios establecen que:

  • La enfermedad debe ser grave y no tener cura —o ser extremadamente difícil de curar— por medios humanos.
  • La enfermedad no debe encontrarse en una etapa en la que pueda desaparecer espontáneamente en poco tiempo.
  • La curación debe producirse de manera instantánea o inmediata.
  • La curación debe ser completa, no parcial.
  • La curación debe ser permanente y no debe reaparecer la enfermedad.

Sanders y su equipo redujeron los cerca de 200 casos que recibieron a unos cinco que consideraron merecedores de un análisis más detenido.

En uno de ellos, el equipo dará por primera vez un paso adicional: designará a un médico como responsable del caso para realizar una investigación exhaustiva y reunirse personalmente con la persona, con el fin de determinar si la curación podría tratarse de un milagro.

Joe y Ann Sanders, feligreses de la iglesia de San Felipe Apóstol, en Pasadena, y miembros de la Orden de Malta como caballero y dama, posan durante su peregrinación a Champion. (Ann Sanders)

Sanders cree que sigue siendo importante investigar estos casos en Champion, incluso después de que la Iglesia reconociera las apariciones marianas de Brice.

“Creo que es simplemente el deseo humano de confirmar, con el paso del tiempo, que este es un lugar sagrado, que María realmente se apareció aquí y que sigue presente entre su pueblo”, dijo Sanders. “Si podemos documentar estos casos para que más personas conozcan el lugar, quieran visitarlo y busquen allí la sanación, mucho mejor”.

El milagro de haber estado en Champion

Cuando se habla de milagros, la historia de Stephanie McKenny resulta difícil de explicar.

El 20 de mayo de 2025, poco después de regresar de una peregrinación a Lourdes con la Orden de Malta, McKenny sufrió un terrible accidente. Otro vehículo chocó contra el suyo por un costado y lo hizo volcar dando cuatro vueltas.

Cuando el automóvil finalmente se detuvo, McKenny salió sin una sola herida. No tenía rasguños ni moretones, ni sentía dolor. Las radiografías, tomografías y resonancias magnéticas que le realizaron no mostraron ninguna lesión.

Al regresar a casa, una amiga a quien McKenny describe como una persona “mística” le contó que Nuestra Señora de Lourdes se le había aparecido y le había dicho que ella había protegido a McKenny.

“Comencé a llorar”, contó McKenny, psicóloga de la Policía de Los Ángeles que se jubiló en 2024. “Ahora todo tiene sentido. Sé que me han dado una segunda oportunidad. Tiene que haber una razón por la que ella intervino para proteger mi vida, y eso significa que debe haber algo que quiere que haga. Así que siempre voy a responder a ese llamado”.

Una mujer reza en el oratorio subterráneo, ubicado debajo de la Capilla de las Apariciones, en el santuario de Champion. (Keith Farley)

El llamado de la Virgen María llegó rápido y, al parecer, todo de una vez.

A finales de abril, McKenny participó en la peregrinación de la Orden de Malta a Lourdes, como lo había hecho durante los últimos cinco años como parte del equipo médico. En junio visitó el Santuario de Knock, en Irlanda. Finalmente, en agosto, peregrinó por primera vez a Champion.

Tres peregrinaciones marianas en apenas cinco meses.

“Nací en la fiesta de la Asunción, así que siempre he sentido una conexión especial con ese día”, contó McKenny. “Siempre pensaba: bueno, debe haber una razón por la que nací ese día y no cualquier otro”.

“Nunca le diría que no. Así de importante es para mí y así de comprometida estoy con ella”.

Durante los primeros días de la peregrinación a Champion, una persona le confió que un familiar suyo había sido asesinado en un tiroteo masivo y que tenía dificultades para perdonar. Otra le contó que tenía un gemelo idéntico que se había suicidado. Una tercera persona buscaba cómo seguir adelante después del aniversario de la muerte de su madre.

“Cada vez me sorprende un poco y les digo: ‘¿Se dan cuenta de que soy la única psicóloga que hay en Champion?’”, contó McKenny.

“Una buena madre va a ayudar a sus hijos cuando están sufriendo. Va a procurar que reciban toda la ayuda que necesitan. Así que, a veces, Nuestra Señora pone en mi camino a personas a las que quizá pueda ayudar”

Experiencias de la peregrinación a Champion

Si alguien puede comprender el significado especial del Santuario de Nuestra Señora de Champion, esa es Mary Jo McCarthy. Creció en la cercana Green Bay y, cuando estaba en octavo grado, visitó el santuario durante una excursión escolar. Además, había escuchado de familiares historias sobre las gracias y curaciones que algunas personas habían recibido allí.

El obispo David L. Ricken habla durante una conferencia de prensa en Green Bay, Wisconsin, en 2023, con motivo del cambio de nombre del santuario a Santuario Nacional de Nuestra Señora de Champion. Detrás de él se observa un vitral que representa a la Virgen María apareciéndose a Adele Brice. (Foto de OSV News/Sam Lucero)

“Supongo que para mí tiene un significado más personal”, dijo McCarthy.

Ahora vive en Menlo Park, en el norte de California, pero desde 2019 participa cada año en la peregrinación a Champion. Este año, además, fue una de las responsables de organizar el viaje.

Volver una y otra vez le ha permitido apreciar cada vez más la historia de Brice y la fe de los inmigrantes belgas que mantuvieron sus creencias a pesar de las dificultades.

“Cuando estoy en Nuestra Señora de Champion, todo invita mucho a la reflexión”, dijo McCarthy. “Recuerdo estar allí e intentar imaginar cómo habría sido para ella vivir en el siglo XIX y qué habría sentido”,

“Por eso, cuando regreso cada año, una de mis cosas favoritas es simplemente salir y contemplar los campos de maíz o el paisaje. A mí me ayuda a sentir la presencia de María”.

Otros peregrinos también regresaron del santuario con sus propias historias de gracias recibidas.

Toni Calderon, residente de Eagle Rock y feligresa de la iglesia de San Beda, en La Cañada Flintridge, tiene una hija, Katy, que pertenece a la Orden de Malta desde 2019.

El año pasado participó por primera vez en la peregrinación a Champion, pero este año vivió una experiencia todavía más profunda. Mientras rezaba durante la adoración eucarística y la bendición con el Santísimo Sacramento, escuchó claramente una voz que la llamaba: “Mamá, mamá”.

“Esa voz era exactamente igual a la de mi hijo”, contó Calderon, refiriéndose a Louie, quien murió hace dos años. “Fue un regalo de Dios volver a escuchar la voz de mi hijo. Fue la bendición más hermosa para mí”.

MMientras Jessica Castillo regresaba en avión de la peregrinación a Nuestra Señora de Champion, llena de alegría y gratitud, se hizo una pregunta: ¿Cómo llegué hasta aquí?

La respuesta, curiosamente, se encontraba en la misa funeral por el obispo David O’Connell, quien murió en 2023. Aquel día, sentada en una de las bancas de la catedral, Castillo quedó impresionada al ver a los caballeros y damas de la Orden de Malta que habían acudido a la celebración.

Un par de años después, mientras trabajaba como coordinadora de comunicaciones en la iglesia de San Felipe Apóstol, en Pasadena, volvió a encontrarse con Sanders y su esposa, Ann, quienes también son feligreses de la parroquia.

Poco antes del viaje anual de la Orden de Malta a Champion, en agosto, Ann Sanders —quien también es enlace de la Arquidiócesis de Los Ángeles para el Ministerio de Salud— le dijo que querían ayudar a Castillo a participar en la peregrinación.

Como la mayor de tres hermanos, Castillo estaba tratando de ayudar a cuidar a sus padres y abuelos. Por eso, durante la peregrinación a Champion, le pareció providencial escuchar una charla sobre cómo crecer en santidad mientras se acompaña a familiares que envejecen.

“Simplemente empecé a verlo desde otra perspectiva”, contó Castillo. “Y cuando regresé a casa, llamé a mis hermanos y les dije: ‘Tenemos que tratar a nuestros padres y abuelos con un poco más de paciencia y mucho más amor’”.

Castillo regresó de Champion con un renovado aprecio por el santuario y convencida de que más personas deberían acudir a la Virgen María en busca de ayuda.

“Esta es nuestra Guadalupe, nuestra Fátima, nuestro Lourdes”, dijo Castillo. “Ella está esperando que le pidamos su intercesión y su compañía, especialmente quienes vivimos aquí, en Estados Unidos”.

Miembros de la Orden de Malta participan en un recorrido rezando el rosario, similar al que hicieron Adele Brice y los fieles durante el incendio de Peshtigo en 1871. (Keith Farley)

“¿Por qué María eligió este lugar?”

A pesar de ser un lugar de apariciones marianas reconocido por la Iglesia, Champion no tiene la misma notoriedad que Guadalupe, Lourdes o Fátima. La Orden de Malta espera cambiar esa realidad o, al menos, ayudar a que más personas conozcan este lugar.

Sanders contó que, desde que a comienzos de este año se abrió la causa de canonización de Brice, han recibido más de 130 nuevos testimonios. Esto ha dado a él y a la Asociación Médica aún más casos para investigar.

“Simplemente queremos entender qué está pasando en este lugar tan especial, en medio del campo, a las afueras de Green Bay”, dijo. “¿Qué sucede aquí? ¿Qué ha ocurrido a lo largo de los años? ¿Por qué María eligió este lugar para aparecerse a Adele Brice?

“En realidad, demostrar o no estos casos no es lo más importante. Lo importante es que estas experiencias ocurrieron por intercesión de María y de su Hijo, Jesucristo, y que estas personas han sido sanadas”.

Mike Cisneros
Share
Mike Cisneros