Santo Domingo de Guzmán nació en España alrededor del año 1170. Su madre fue la beata Juana de Aza y su padre, Félix de Guzmán; ambos pertenecían a la nobleza.
Domingo estudió en la Universidad de Palencia, donde en una ocasión vendió su colección de libros raros y entregó el dinero a los pobres.
Como sacerdote, Domingo impulsó numerosas reformas en la Iglesia de Osma antes de acompañar al obispo Diego a Francia. Durante sus viajes, se encontró con la herejía albigense, que consideraba el mundo material como algo malo y no creado por Dios.
Domingo comenzó a predicar contra los albigenses y, en 1214, mientras estaba en coma, tuvo una visión de la Virgen María. Según la tradición, ella le pidió que animara a la gente a rezar el rosario. Posteriormente, recibió la aprobación papal para fundar una nueva orden religiosa, la Orden de Predicadores, y se convirtió en el principal teólogo del Papa.
Se dice que Domingo convirtió a más de 100.000 personas. Murió en Italia el 6 de agosto de 1221 y fue canonizado en 1234.