Santa Brígida de Suecia nació en Suecia en 1303. Desde niña sintió una profunda devoción por Cristo, y la tradición cuenta que a los 10 años tuvo una visión de Jesús crucificado.
A los 14 años se casó con Ulf, un joven de 18 años también comprometido con la fe cristiana. Tuvieron ocho hijos, entre ellos santa Catalina de Suecia. Ambos sirvieron en la corte sueca y animaron al rey y a la reina a llevar una vida de mayor fidelidad a Dios.
Tras la muerte de Ulf, Brígida abrazó una vida de pobreza y, en 1346, fundó la Orden del Santísimo Salvador, conocida también como las Brigidinas. A lo largo de su vida recibió numerosas visiones y mensajes de Dios, que la llevaron a viajar para transmitirlos. Durante una peregrinación a Tierra Santa recibió además revelaciones sobre los sufrimientos de Jesús.
Santa Brígida murió en Roma el 23 de julio de 1373. Fue canonizada por el papa Bonifacio IX en 1391.
