San Guillermo de Vercelli nació en el siglo XI. Sus padres murieron poco después de su nacimiento y fue criado por familiares. A los 14 años realizó una peregrinación a Santiago de Compostela y luego se convirtió en ermitaño.
Vivió durante dos años en Monte Solicoli, donde, según la tradición, devolvió la vista a un hombre ciego. Más tarde se estableció en Monte Vergiliano, adonde acudieron numerosos discípulos para aprender de él. En 1119 fundó un monasterio inspirado en la Regla de San Benito.