Santo del día: Dulce de los Pobres

Santa Dulce de los Pobres nació el 26 de mayo de 1914 en Salvador de Bahía, Brasil. Su nombre era Maria Rita de Souza Pontes. Cuando tenía 13 años, una de sus tías la llevó a conocer una de las zonas más pobres de la ciudad. La experiencia la conmovió profundamente y, desde entonces, comenzó a ayudar a las personas necesitadas de su propio barrio, ofreciéndoles cortes de cabello gratuitos y atendiendo sus heridas.

A los 18 años, Maria ingresó a la vida religiosa en las Hermanas Misioneras de la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios, en Sergipe. Un año después, al recibir el hábito, tomó el nombre de Dulce en recuerdo de su madre, que había fallecido cuando ella tenía apenas seis años.

Poco después, la hermana Dulce fundó el “Sindicato Obrero San Francisco”, considerado el primer movimiento cristiano de trabajadores de Bahía. Al año siguiente comenzó a servir a las comunidades pobres de Alagados e Itapagipe. Por su dedicación, quienes recibían su ayuda empezaron a llamarla el “Ángel de Alagados”.

En 1939, la hermana Dulce comenzó a acoger a enfermos en casas abandonadas y a procurarles alimentos, medicinas y atención médica. Después de que ella y sus pacientes fueran desalojados, pidió a la superiora del convento permiso para convertir el gallinero en un refugio. Con el tiempo, aquel pequeño albergue se transformó en el Hospital Santo Antônio, un gran complejo dedicado a la atención médica, social y educativa de los más pobres. Hoy cuenta con más de 1.000 camas y brinda atención gratuita a más de 3.000 pacientes cada día.

En mayo de 1959, la hermana Dulce creó la Fundación de Obras Caritativas de la Hermana Dulce, conocida actualmente como OSID (Obras Sociais Irmã Dulce). La organización se convirtió en una de las instituciones filantrópicas más reconocidas de Brasil. En 1988, el entonces presidente brasileño José Sarney la postuló para el Premio Nobel de la Paz.

Hoy, OSID continúa ofreciendo servicios de salud, asistencia social y educación. Se trata de una institución benéfica privada reconocida por la legislación brasileña.

Durante las últimas tres décadas de su vida, la hermana Dulce padeció problemas respiratorios y una grave insuficiencia pulmonar. Pasó largos períodos hospitalizada y, durante uno de ellos, recibió la visita del papa san Juan Pablo II mientras se encontraba en cama.

Después de 16 meses en el hospital, la hermana Dulce murió el 13 de marzo de 1992, a los 77 años. Fue sepultada en la Basílica de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción. En el año 2000, sus restos fueron trasladados a la capilla del Convento de Santo Antônio y, en 2010, llevados a la iglesia de la Inmaculada Concepción de la Madre de Dios, en Salvador de Bahía. Sus restos fueron hallados incorruptos y hasta sus vestiduras permanecían intactas.

La hermana Dulce fue canonizada el 13 de octubre de 2019 y se convirtió en la primera santa nacida en Brasil.

Angelus Staff
Share
Angelus Staff