Santo del día: Santa Juana Francisca de Chantal

Santa Juana Francisca de Chantal nació en Dijon, Francia, el 28 de enero de 1572. Su padre era presidente del Parlamento de Borgoña. A los 20 años, Juana se casó con el barón de Chantal. Tuvieron cuatro hijos y vivió felizmente dedicada a su esposo y a su familia hasta que él murió en un accidente de caza a los 28 años.

Durante los siguientes siete años, Juana y sus hijos tuvieron que vivir en la casa de su suegro, quien sentía una gran antipatía por ella. En ese tiempo, Juana hizo un voto de castidad perpetua y pidió a Dios que le enviara un guía espiritual. Entonces tuvo una visión del director espiritual que Dios tenía preparado para ella.

Durante la Cuaresma de 1604, mientras visitaba a su padre en Dijon, Juana conoció a san Francisco de Sales, quien predicaba en la Sainte Chapelle. Ella reconoció en él al misterioso director que había visto en su visión y se puso bajo su dirección espiritual. Ambos mantuvieron una extensa correspondencia, que dio origen a numerosos escritos de dirección espiritual. Algunos todavía se conservan, aunque Juana destruyó la mayoría después de la muerte de san Francisco.

En 1610, Juana viajó a Annecy, convencida de que Dios la llamaba a fundar una congregación para mujeres y niñas que aspiraban a vivir una vida de perfección cristiana, sin practicar el severo ascetismo de las órdenes religiosas de aquella época.

La Congregación de la Visitación fue establecida canónicamente en Annecy el 6 de junio de 1610, Domingo de la Santísima Trinidad. Las religiosas de la Visitación siguieron el método de perfección espiritual de san Francisco de Sales, procurando mantener siempre su voluntad unida a la voluntad divina, entregando a Dios el alma, el corazón y los deseos, y buscando hacer siempre lo que le agrada.

Cuando Juana murió, 31 años después, ya existían 86 conventos de religiosas de la Visitación.

Santa Juana fue conocida por su profunda espiritualidad y santidad. Animaba a sus hijas espirituales a no ceder ante la debilidad humana, sino a luchar contra las pasiones y los hábitos que las alejaban de la voluntad de Dios. Ella misma afrontó continuas pruebas, especialmente durante los últimos nueve años de su vida, cuando experimentó una profunda agonía espiritual.

Santa Juana murió el 13 de diciembre de 1641 en el convento de la Visitación de Moulins. Sus restos son venerados junto a los de san Francisco de Sales en la iglesia de la Visitación de Annecy. Fue canonizada en 1767.

Angelus Staff
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