Fotografía de san Pier Giorgio Frassati sin fecha.
El beato Pier Giorgio Frassati nació el 6 de abril de 1901 en Turín, Italia. Su padre, Alfredo Frassati, fue fundador y director del diario La Stampa y una destacada figura de la política italiana. Su madre, Adelaide Ametis, era pintora.
Desde muy pequeño sintió una profunda atracción por la fe católica. Recibió la Primera Comunión a los 10 años y, dos años más tarde, obtuvo un permiso excepcional para comulgar diariamente, una práctica poco común en esa época. Se incorporó a la Congregación Mariana y al Apostolado de la Oración. Según su hermana Luciana, a los 17 años se consagró a la Santísima Virgen María.
Aunque provenía de una familia acomodada, Pier Giorgio nunca se sintió atraído por una vida de privilegios. Prefirió dedicar su tiempo y sus recursos al servicio de los más necesitados. A los 17 años ingresó en la Sociedad de San Vicente de Paúl, comprometiéndose a vivir entregado a los pobres.
Estudió Ingeniería de Minas en la Universidad Politécnica de Turín. Durante esos años participó activamente en la Acción Católica, en la Federación Universitaria Católica y en el Partido Popular Italiano, que promovía la doctrina social expuesta por el Papa León XIII en la encíclica Rerum Novarum. También participó en manifestaciones contra el fascismo y desempeñó un papel importante en el primer congreso de Pax Romana, una organización internacional de estudiantes católicos dedicada a promover la paz mediante la unidad.
Poco antes de terminar sus estudios contrajo poliomielitis, enfermedad que, según los médicos, probablemente adquirió mientras atendía a enfermos. Apenas prestó atención a sus propios síntomas porque estaba dedicado a cuidar a su abuela enferma.
Murió el 4 de julio de 1925, con solo 24 años. La noche anterior a su muerte, pese a que una mano ya estaba paralizada, escribió una nota a un amigo pidiéndole que llevara medicamentos a un hombre enfermo del que él mismo se ocupaba.
El padre Juan Manuel Gutiérrez sostiene una imagen del beato Pier Giorgio Frassati, joven italiano del siglo XX cuya intercesión se atribuye a la curación de una rotura del tendón de Aquiles que sufrió el sacerdote en 2017. (John Rueda/Arquidiócesis de Los Ángeles)
Pier Giorgio era un apasionado de la naturaleza y de la montaña. Practicaba el alpinismo con entusiasmo y es recordado por la expresión italiana "verso l’alto" ("hacia las alturas"), frase que escribió en una fotografía tomada durante una de sus excursiones. En su biografía, su hermana Luciana afirmó que su hermano "representaba lo mejor de la juventud cristiana: puro, alegre y entusiasmado por todo lo bueno y lo bello".
En 1990, San Juan Pablo II lo beatificó.
En 2017, Juan Gutiérrez, entonces seminarista de la Arquidiócesis de Los Ángeles, comenzó una novena al beato Pier Giorgio tras sufrir una rotura del tendón de Aquiles mientras jugaba un partido informal de baloncesto. Se enfrentaba a una cirugía y a una larga recuperación, pero al acudir a la consulta con el traumatólogo después de completar la novena, su tobillo estaba completamente curado.
Este milagro fue reconocido por la Iglesia y abrió el camino para que Pier Giorgio Frassati fuera canonizado el 7 de septiembre de 2025 por León XIV.