"La Visitación", obra de Jacopo da Pontormo. (© Antonio Quattrone, Florence/Getty)
Hoy la Iglesia celebra la Fiesta de la Visitación de la Santísima Virgen María, que conmemora la visita de María a su prima Isabel, quien estaba embarazada de san Juan Bautista.
Los Evangelios relatan que, al percibir la presencia de Jesús en el seno de María, Juan saltó de alegría en el vientre de su madre. En ese momento, Juan fue purificado del pecado original y colmado de la gracia de Dios.
La evidencia más antigua de esta celebración en la Iglesia se remonta a 1263, cuando fue adoptada por el Capítulo Franciscano por recomendación de san Buenaventura. La fiesta se difundió gradualmente a numerosas iglesias, aunque se celebraba en distintas fechas.
El 6 de abril de 1389, el papa Urbano VI extendió la celebración a toda la Iglesia, con la esperanza de que Cristo y la Virgen María pusieran fin al Gran Cisma de Occidente, que amenazaba la unidad eclesial en aquel tiempo.
Originalmente, la fiesta se celebraba el 2 de julio, el día posterior a la octava de san Juan Bautista, fecha que se considera cercana al momento en que María regresó a Nazaret. Sin embargo, durante el cisma, muchos obispos se negaron a adoptarla hasta que fue confirmada por el Concilio de Basilea en 1441. Más tarde, el papa Pío IX elevó la celebración al rango de doble de segunda clase el 13 de mayo de 1850.