Hace diez años que nos arriesgamos.
En aquel entonces, era evidente que el número de personas que leían periódicos y revistas tradicionales iba disminuyendo, y que el costo de producir estas publicaciones — impresión, papel, envío postal — aumentaba.
Muchas diócesis estaban decidiendo cerrar o reducir sus publicaciones diocesanas. La mayoría se estaba trasladando a internet para difundir sus noticias. Algunas diócesis contrataron a empresas nacionales para ofrecer publicaciones “llave en mano” que incluyen noticias locales junto con un contenido general de temática religiosa.
Aquí en Los Ángeles, tomamos un camino diferente.
Transformamos nuestro periódico semanal católico de 120 años de antigüedad, The Tidings, en una revista de noticias, Angelus, integrándola con un nuevo sitio web, nuevos canales de redes sociales y con un boletín diario, Always Forward.
En aquel entonces escribí: “Tengo la esperanza de que esta nueva revista se convierta en una plataforma para escritores, fotógrafos y artistas comprometidos con la verdad y la belleza, con la oración y la espiritualidad, con la justicia y los valores que más nos importan. … Queremos narrar ahí las historias de nuestro pueblo católico en toda la riqueza de su diversidad de culturas, idiomas y nacionalidades. Queremos también mostrar los problemas y las alegrías que nuestra gente experimenta al buscar vivir su fe y hacer de este mundo un lugar más acorde a como Dios deseó que fuera cuando lo creó”.
Estoy orgulloso de lo que hemos logrado. Contamos con un equipo pequeño pero dedicado, comprometido con la excelencia, que ha creado una audiencia que se involucra, valora y apoya nuestro trabajo.
Angelus gana premios cada año por sus reportajes, sus análisis, sus comentarios y su diseño. Recientemente Pablo Kay, su editor en jefe, fue elegido Editor del Año. Angelus, escribió el jurado, es “un organismo de noticias bien dirigido, que sirve magistralmente a su audiencia”.
A lo largo de estos años, hemos reflexionado mucho sobre qué es lo que define a una publicación “católica”.
Para nosotros, esto significa, ante todo, que nuestros contenidos deben reflejar las enseñanzas de la Iglesia Católica, y no lo que algunos desearían que la Iglesia enseñara. Creemos que la Iglesia posee las palabras de vida eterna y la verdad que nos liberan para vivir en plenitud el potencial que tenemos aquí en la tierra.
Creemos, también, que el periodismo católico es una vocación noble, que está al servicio de la verdad, y que es, igualmente, una parte esencial de la misión evangelizadora de la Iglesia. Nos esforzamos por escribir con empatía, por promover la comprensión, respetando los puntos de vista de quienes discrepan con nosotros.
Los medios de comunicación católicos son esenciales para ayudar a formar la conciencia de nuestro pueblo, y para promover en ellos un pensamiento crítico, con una perspectiva católica, dentro de un mundo secular que es con frecuencia hostil a la religión.
Vivimos en lo que el Papa León XIV describe como una época de “post-verdad”, impulsada por poderosas tecnologías que están siendo utilizadas para crear “noticias” falsas o engañosas, diseñadas para manipular las emociones y la percepción que tenemos de los acontecimientos.
Sigo teniendo la convicción de que la Iglesia, como institución, tiene que tener una fuerte presencia en los medios de comunicación en estos momentos.
El panorama que ofrecen los medios católicos de comunicación está actualmente inundado de voces independientes —de podcasters, creadores de contenido, activistas— que buscan, todos ellos, ser “influencers” que presentan su propia versión de la verdad sobre la Iglesia y sobre las noticias.
Mucho de lo que comparten estos católicos es muy bueno, pero gran parte de ello no lo es: algunas publicaciones fomentan la polarización y la división, y otras son perjudiciales para la fe y la moral de la gente.
La Iglesia debe participar en el diálogo público. La gente anhela la verdad, los valores auténticos y busca testigos en los cuales pueda confiar. El Evangelio es la respuesta que están buscando, y la Iglesia debe estar presente en estas plataformas para proclamarlo.
Angelus forma parte de nuestra estrategia general de comunicaciones. Además de Angelus, contamos con un equipo dedicado a mantener buenas relaciones con los medios de comunicación seculares tradicionales, y con otro equipo que crea contenido digital destinado a conducir a la gente a un nuevo encuentro con Jesús y con su Iglesia.
Buscamos, en todo, narrar la historia de la Iglesia Católica de Los Ángeles y ayudar a la gente a profundizar en su fe y en su compromiso de vivir como discípulos dentro de sus hogares y comunidades.
Tenemos grandes planes para el futuro. Actualmente estamos construyendo lo que esperamos que sea uno de los mejores sitios web de noticias católicas en español del país. Esperamos relanzar Angelus en Español para este otoño.
Los animo a que inviten a otros a que se suscriban al boletín digital gratuito de Angelus. Always Forward sigue siendo el mejor recurso para comprender nuestra Iglesia, el mundo y las responsabilidades que tenemos como discípulos.
Lanzamos Angelus el día de la fiesta de San Junípero Serra, fundador espiritual de la Iglesia en Los Ángeles, y uno de los primeros periodistas católicos de este continente. Ahora que comenzaremos estos próximos 10 años, le encomendamos nuevamente a él nuestro trabajo.
Oren por mí y yo oraré por ustedes.
Y pidámosle a la Santísima Virgen María, Reina de los Ángeles, que ella nos ayude a todos nosotros, que compartimos la esperanza y el amor de su Hijo con la gente de nuestro tiempo.
