El Papa León XIV presidió este viernes 16 de octubre la Santa Misa por primera vez desde que fue ingresado en el Policlínico Gemelli de Roma el pasado martes 13 de octubre para ser operado de un tumor cancerígeno en el pulmón derecho.
En las dos fotografías difundidas por el Vaticano, las primeras desde su ingreso hospitalario, se ve al Santo Padre de pie, revestido con los ornamentos litúrgicos verdes, usados durante esta parte del año litúrgico.
En una de ellas aparece con las manos juntas en actitud de oración; la otra fue tomada durante la consagración y muestra al secretario del Pontífice a su derecha.
Fuentes vaticanas aseguraron que el Papa distribuyó la Comunión durante la celebración eucarística. En días anteriores, el Vaticano había precisado que el Pontífice sólo había concelebrado la Eucaristía con sus colaboradores.
León XIV invitó a la ceremonia a miembros del personal médico y de enfermería del hospital “que en ese momento se encontraban fuera de servicio” junto a los gendarmes que se están ocupando de velar por su seguridad. “En su homilía, el Papa ha dado las gracias a todo el personal sanitario —médicos, enfermeros y auxiliares— por el trabajo que realizan cada día cuidando de los enfermos y de su fragilidad y, en particular, por todo lo que han hecho y hacen por él”, recita el comunicado distribuido por la oficina de prensa junto a las fotos.
Además, en el parte médico difundido este viernes 16 de octubre, el Vaticano confirmó que el estado clínico del Pontífice continúa evolucionando favorablemente.
Asimismo, continuaron las sesiones de fisioterapia respiratoria. los médicos precisaron además que la “favorable recuperación postoperatoria le permite realizar las actividades cotidianas habituales con total autonomía”.
Fuentes vaticanas indicaron también que el Papa recibió al Cardenal Luis Antonio Tagle, Pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización (Sección para la Primera Evangelización y las Nuevas Iglesias Particulares), y al Cardenal Baldassare Reina, Vicario general de Su Santidad para la diócesis de Roma.
Celebrará públicamente el Ángelus, aunque por el momento no se ha precisado si tendrá lugar desde el hospital o desde el Vaticano. Todos los compromisos de su agenda hasta el 20 de octubre han sido cancelados, si bien desde el Vaticano no se descarta que pueda recibir el alta antes de esa fecha. Por el momento, los médicos no han modificado los plazos previstos para su alta hospitalaria que será en principio el martes de la semana que viene.

El Papa León XIV celebró Misa por primera vez este viernes 16 de octubre de 2026 desde que fue ingresado para ser operado de un tumor en el pulmón derecho, el 13 de octubre. Crédito: Vatican Media.
Cartas de los niños ingresados en el Gemelli
Además, este viernes el Papa ha recibido en su habitación varias cartas de pequeños pacientes de Oncología Pediátrica del Policlínico Universitario Agostino Gemelli de Roma. En ellas comparten sus experiencias personales y le aseguran sus oraciones.
Entre los remitentes se encuentra Angelo, un niño de siete años que lleva 36 días ingresado y que ha encontrado en la escritura una forma de acercarse al Pontífice.
El pequeño, natural de Taurisano, en la provincia italiana de Lecce, explica en su carta que también se encuentra hospitalizado en la décima planta y que ha sido operado de la cabeza. “Mi mamá y yo rezamos por ti todas las noches”, escribe, antes de desearle “una pronta recuperación”. Acompaña su mensaje con un dibujo en el que destacan un gran sol amarillo y varios pájaros sobre un prado.
“La fe mueve montañas”
También Maria Graziela, madre de Eleonora, ha querido enviar un mensaje de esperanza. Su hija, que fue tratada en las unidades de Neurocirugía y Oncología del hospital pediátrico, ya se ha recuperado.
"La fe mueve montañas”, escribe su madre, que se muestra convencida de que “Dios ha escuchado nuestras oraciones”. En su carta añade: “Papa León, nuestras oraciones son por ti. Que Dios, la Santísima Virgen y los ángeles custodios te protejan siempre”.
“Es difícil depender de los demás”
La carta de Giorgia, una joven de 18 años, refleja cómo la enfermedad ha transformado su manera de entender la vida. Apasionada por los viajes y acostumbrada a valerse por sí misma, reconoce que “ha sido difícil pasar de depender únicamente de mis propias fuerzas a tener que depender de los demás”.
Sin embargo, la experiencia también le ha permitido descubrir el valor de los cuidados recibidos, el cariño de su familia y sus amigos y una nueva vocación. “Si hay algo que quiero hacer en la vida, es salvar la de otras personas. Quiero ser como los médicos que están salvando la mía”, afirma.
Por último, concluye su carta prometiendo que “rezo a Dios para que ambos podamos curarnos y te pido que reces conmigo” y expresando su confianza en que “llegarán días mejores”. La joven termina asegurando que “estamos unidos en la oración, por nosotros mismos y por todos los que están atravesando la misma situación”.
