Los obispos católicos de Oregón expresaron su solidaridad y ofrecieron palabras de aliento, apoyo y oraciones a los afectados por un tiroteo en una escuela primaria de Bend, Oregón, que dejó cinco muertos y dos heridos.

Un joven de 16 años abrió fuego en la escuela primaria Silver Rail la tarde del 15 de octubre, matando a tres niños --de 5, 8 y 11 años-- y a un docente, antes de que una persona presente en el lugar, que lo había visto entrar a la escuela, le disparara y lo matara. Un niño de 7 años y otro maestro también fueron trasladados al hospital con heridas graves, dijo el jefe de policía de Bend, Mike Krantz, en una conferencia de prensa esa noche.

"Esperamos que nuestras escuelas sean lugares seguros para nuestros niños y para todos los que cruzan sus puertas. Cuando ocurre una tragedia como esta, nos sacude hasta lo más profundo", escribió el obispo Thomas J. Hennen, de la Diócesis de Baker --cuyos límites diocesanos incluyen la ciudad de Bend--, en una carta del 15 de octubre en la que expresaba sus "sinceras oraciones por aquellos que perdieron la vida en el tiroteo".

"Ninguna familia debería tener que pasar por tal miedo y dolor. Por favor, sepan que no están solos", dijo el arzobispo Alexander K. Sample, de la Arquidiócesis de Portland, en un comunicado del 15 de octubre. "Los tengo muy presentes en mis oraciones, y la Iglesia está con ustedes en este momento de dolor".

La investigación sobre los detalles del tiroteo sigue en curso.

"Estamos trabajando arduamente para garantizar que llevemos a cabo una investigación exhaustiva", dijo Krantz en la conferencia de prensa. En esta etapa de la investigación, no pudo precisar si el tirador había asistido a la escuela o tenía alguna conexión con ella, qué armas específicas utilizó el tirador o la persona que le disparó, ni cuántos disparos se realizaron; sin embargo, la investigación inicial de la policía reveló que el tirador irrumpió en la escuela disparando contra las puertas cerradas.

Krantz también señaló que se ha notificado a todas las familias de las víctimas y que los estudiantes y el personal que se encontraban en el lugar fueron trasladados en autobús a una iglesia cercana para reunirse con sus familias y tutores.
"En los próximos días habrá oportunidades para reunirnos, incluida una vigilia comunitaria esta noche, para llorar juntos, honrar a los afectados y a quienes perdimos, y comenzar el difícil proceso de sanación", dijo la alcaldesa de Bend, Melanie Keibler.

El superintendente escolar de Bend-Lapine, Steve Cook, dijo que el distrito escolar está reuniendo a consejeros especializados en crisis de toda la región para ayudar a apoyar a la comunidad; habrá consejeros disponibles en la biblioteca central a partir de la mañana del 16 de octubre.

La gobernadora de Oregón, Tina Kotek, señaló que el Departamento de Gestión de Emergencias del estado también está coordinando el apoyo estatal para la comunidad.

"Debemos unirnos y apoyarnos mutuamente, de vecino a vecino, de oregoniano a oregoniano", afirmó.

También está prevista una conferencia de prensa por la tarde del 16 de octubre, según informó la portavoz de la policía, Sheila Miller, en la sesión informativa de la noche.

"Es natural que nos invadan las emociones en un momento como este: conmoción, dolor, miedo, confusión, enojo", dijo el obispo Hennen.

"A pesar de que se sabe más sobre lo que ocurrió, no hay respuestas adecuadas sobre por qué sucedió esto. Solo podemos llorar la pérdida, apoyarnos mutuamente y comprometernos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para evitar que se repitan tragedias como esta en el futuro", agregó.

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