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'Magnifica Humanitas': La encíclica de León sobre la IA advierte sobre la tentación de construir un futuro excluyendo a Dios

El Papa León XIV ha publicado su histórica encíclica sobre la inteligencia artificial "Magnifica Humanitas" este 25 de mayo, comparando el intento de construir un futuro de IA que excluye a Dios con la "Torre de Babel" y subrayando la necesidad de custodiar la dignidad humana que "corre el riesgo de verse eclipsada por nuevas formas de deshumanización".

"Este es el riesgo de la deshumanización --construir el futuro excluyendo a Dios y reduciendo al otro a un medio--, una tentación antigua y siempre nueva, que hoy también toma un rostro técnico", escribió el Papa León en su primera encíclica "Magnifica Humanitas: Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial".

"En la era de la inteligencia artificial, en la que la dignidad humana corre el riesgo de verse eclipsada por nuevas formas de deshumanización, tenemos el deber urgente de permanecer profundamente humanos, custodiando con amor esa magnífica humanidad que se nos ha dado y revelado en plenitud en Cristo, y que ninguna máquina podrá jamás sustituir en su esplendor" dijo.

El uso indebido de la IA comparado con la 'Torre de Babel'

El Papa León da inicio a la primera encíclica de su pontificado diciendo que hoy la humanidad enfrenta una elección decisiva --"levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos". Usando el relato bíblico del Génesis, el Papa advierte contra el "'síndrome de Babel': la idolatría del lucro que sacrifica a los débiles" y la pretensión de que todo, "incluso el misterio de la persona", puede traducirse en "datos y rendimientos".

"Pedir prudencia, controles rigurosos y, en ocasiones, también una ralentización en la adopción de la IA no significa estar en contra del progreso, sino ejercitar un cuidado responsable hacia la familia humana", escribió el Santo Padre.

Desde la criptomoneda al 'Señor de los Anillos'

El extenso documento papal está dividido en cinco capítulos y toca una gran variedad de temas relacionados con la IA, incluyendo el prospecto del desempleo masivo, el futuro de la educación, la protección de la libertad humana, el tiempo excesivo frente a las pantallas (en el caso de los jóvenes), las criptomonedas, las disparidades económicas, transhumanismo, ciberataques y la aplicación de los principios de la enseñanza social católica.

El Papa León dedica el último capítulo de su encíclica a el desarrollo y el uso de la IA en el ámbito bélico, los cuales "deben estar sujetos a las restricciones éticas más rigurosas", y a la construcción proactiva de la paz "que frenen la carrera armamentística tecnológica".

El pontífice estadounidense apuntó a Martin Luther King Jr., Santa Teresa de Calcuta, Dorothy Day, Santa Laura Montoya, San Maximiliano Kolbe, entre otros, como ejemplos que algunos "acontecimientos ayudan a ver que la historia puede cambiar cuando al menos un solo hombre o una sola mujer se toma realmente en serio la dignidad de todos".

En "Magnifica Humanitas", que significa "magnífica humanidad" en latín, el Papa hace un llamado a los cristianos a que no sean "espectadores resignados" o "simples comentaristas de las ruinas" sino que tomen un rol proactivo en construir el futuro al cultivar comunidad y relaciones en persona, educando a los más jóvenes a amar la sabiduría, pasar tiempo con las personas empobrecidas y los que se sienten solos, ser la voz de la justicia, defender la verdad objetiva y tratar al mundo digital como "un nuevo continente por evangelizar".

"No nos atañe a nosotros dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que está en nuestras manos por el bien de los días que nos ha tocado vivir, extirpando el mal en los campos que conocemos, y dejando a los que vendrán después una tierra limpia para la labranza", escribió el Papa, citando al libro de J.R.R. Tolkien "El Señor de los Anillos: el retorno del rey". Y agregó que "la civilización del amor no nace de un gesto único y espectacular, sino de una suma de fidelidades pequeñas y tenaces, que hacen frente a la deshumanización".

Bajar el ritmo cuando todo se está acelerando

En su encíclica, el Papa León dice que la idea de "una IA más moral" no es suficiente, si esta moral es decidida por unos pocos.

"Se necesita una política más presente, capaz de ralentizar donde todo acelera y de proteger los espacios en los que las comunidades pueden seguir participando e interrogándose", dijo.

El Santo Padre argumentó que "no podemos considerar a la IA como moralmente neutra" y subrayó que el discernimiento ético no puede ser limitado a "preguntarse si usamos un determinado sistema para un fin bueno o malo" sino "que debe interrogarse también sobre el modo en el que está diseñado y qué idea de persona y de sociedad queda inscrita en los datos y en los modelos que lo guían".

El Papa León añadió que la propiedad de los datos no debe ser confiada solamente al control privado y que los datos "no pueden ser vendidos o confiados a unos pocos", llamando por una reglamentación apropiada y pensamiento creativo "capaz de gestionarlos como uno de los bienes comunes o colectivos".

El desempleo como 'mal grave' y 'calamidad social'

El Papa León abordó el espectro del desempleo masivo debido a la adopción de la inteligencia artificial (IA), y dijo que esto sería "una verdadera calamidad social, lo que pone especialmente de relieve la responsabilidad del Estado". Citó a la encíclica sobre el trabajo humano de San Juan Pablo II, publicada en 1981, "Laborem Exercens", subrayando que su predecesor reconoció que el desempleo era "un mal grave". Y el Papa León añadió que exponer "a muchos a una situación de inactividad forzada, de ausencia de responsabilidades, de falta de compromiso y de estímulos cotidianos" podría llevar al "empobrecimiento humano y cultural".

"El objetivo de obtener mayores beneficios no puede justificar decisiones que sacrifiquen sistemáticamente el empleo, porque la persona humana es un fin y no un medio, y el orden económico debe permanecer subordinado a su dignidad y al bien común", dijo el Papa León.

"Sin decisiones valientes, surgen más pobreza y más desigualdades, con una multitud de excluidos rodeados de máquinas y sistemas automatizados que han ocupado su lugar", añadió.

Dios creó a los seres humanos para la comunión, no la eficiencia

El Papa León escribe que la IA promete eficiencia, pero los "nuevos modos" de trabajar no son necesariamente mejores, y describe cómo "contrariamente a los beneficios anunciados sobre la IA, los enfoques actuales de la tecnología pueden paradójicamente desespecializar a los trabajadores, someterlos a una vigilancia automatizada y relegarlos a tareas rígidas y repetitivas".

"Cuando la eficiencia se vuelve medida de valor, el ser humano es tentado a considerarse como un proyecto que debe optimizarse más que como una criatura llamada a la relación y a la comunión", dijo el Papa.

La defensa de la verdad objetiva

La verdad es uno de los temas principales de la encíclica del pontífice agustino. Dijo que frente a los flujos incesantes de información, opiniones, imágenes y algoritmos sofisticados que pueden influenciar decisiones, es imperativo cultivar "un corazón que ama la verdad, que desea lo justo más que los contenidos de mayor atractivo, que busca la sabiduría más que el impacto inmediato".

"La verdad que no debemos perder es la de Dios y la del ser humano, tal como Cristo nos la ha revelado. Es necesario abandonar una visión del hombre individualista y técnica", dijo.

Citando al Papa Benedicto XVI, añadió, "el hombre moderno tiene la errónea convicción de ser el único autor de sí mismo, de su vida y de la sociedad. Es una presunción fruto de la cerrazón egoísta en sí mismo".

El Papa subrayó que "la búsqueda de la verdad es un elemento esencial para la democracia" y que "el desinterés por la verdad conduce lenta pero inexorablemente hacia el totalitarismo".

Dijo que debemos "promover una ecología de la comunicación" en el establecimiento de normas públicas "que hagan más transparentes los criterios con los que se seleccionan y amplifican los contenidos y que protejan los datos personales". En el ámbito social y cultural, hizo un llamado al "fortalecimiento de los organismos intermedios, un periodismo serio y espacios de debate", y a la adquisición de más formación en el uso de herramientas digitales por parte de las familias y las escuelas y a la búsqueda por parte de las universidades a "la integración de los conocimientos".

"La primera tarea que nos corresponde es no demonizar ni idolatrar los medios, sino gestionarlos a partir de un punto fijo: la verdad es un bien común y no una propiedad de quienes tienen poder o visibilidad", puntualizó.

Control social y la 'economía digital de la atención'

El Papa León hizo un llamado a la "educación en la sobriedad digital" debido a las sutiles formas de adicción en la "economía digital de la atención" de hoy en día en que las plataformas y servicios digitales "están diseñados para captar el tiempo y la mirada de los usuarios" lo que debilita "la libertad interior".

Advirtió sobre el riesgo "del control social que la recopilación masiva de datos y el uso de sistemas algorítmicos hacen posible".

"Cuando cada gesto deja huellas --desplazamientos, compras, relaciones, preferencias-- se crea un poder nuevo: el de perfilar, prever y orientar los comportamientos, a menudo sin que las personas tengan plena conciencia de ello", escribió. "Si estos datos se utilizan para tomar decisiones que inciden en oportunidades concretas (acceso al crédito, selección de personal, servicios), existe el riesgo de socavar la libertad y discriminar a los más vulnerables".

El Papa León XIII y la doctrina social católica

El Papa XIV sitúa su reflexión sobre la era de la inteligencia artificial en el contexto de la tradición magisterial de la doctrina social de la Iglesia, a veces conocida como enseñanza social católica. El primer capítulo de la encíclica ofrece una visión general de la contribución de cada papa al magisterio social de la Iglesia, desde el Papa León XIII hasta la actualidad, destacando las ideas clave que resultan especialmente relevantes hoy en día. El segundo capítulo provee definiciones de principios clave de la doctrina social de la Iglesia desde "el bien común" a la "subsidiariedad". El Papa Francisco y San Juan Pablo II son citados con frecuencia a lo largo de la encíclica.

El Papa León XIV firmó "Magnifica Humanitas" el 15 de mayo, coincidiendo con el 135.º aniversario de "Rerum Novarum", la encíclica social fundacional de 1891 del Papa León XIII sobre el trabajo y el capital, redactada durante la primera Revolución Industrial.

"Mientras las nuevas redes económicas y tecnológicas pueden generar exclusión, aislamiento y dependencias, la Iglesia, alimentada por la Eucaristía, está llamada a hacer visible otro tipo de medida, custodiando los vínculos, devolviendo la voz a los invisibles y orientando los procesos hacia la dignidad de las personas", dijo el Papa León XIV.
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Courtney Mares es editora del Vaticano para OSV News. S

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