Los obispos católicos de Cuba han pospuesto su visita "ad limina" a Roma después de que las autoridades gubernamentales anunciaran que las aerolíneas ya no podrían reabastecerse de combustible de forma fiable debido a las amenazas arancelarias de Estados Unidos contra los países que suministran petróleo a la isla.
Según la agencia de noticias española EFE, fuentes del Vaticano afirmaron que los obispos no podrían viajar a Roma para la visita, prevista del 16 al 20 de febrero, "porque las condiciones actuales no lo permiten".
El 12 de febrero, la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC), emitió una nota informativa explicando que habían solicitado al Santo Padre el "aplazar la visita ad limina para una fecha posterior a la prevista inicialmente", dando como razones "el agravamiento de la situación socio económica del país, que genera tanta inestabilidad e incertidumbre".
Los obispos católicos deben cumplir con una "ad limina apostolorum" ("al umbral de los apóstoles") para rezar ante las tumbas de San Pedro y San Pablo e informar al Papa sobre el estado de sus diócesis. El derecho canónico recomienda que las visitas "ad limina" se realicen cada cinco años, pero suelen tener lugar cada siete o diez años, dado el número de obispos que hay en todo el mundo y la apretada agenda del Papa.
La última visita "ad limina" de los obispos cubanos fue en mayo de 2017, hace casi nueve años.
Varios medios de noticias informaron que los obispos anunciaron el aplazamiento el 8 de febrero.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió un decreto ejecutivo el 29 de enero en el que afirmaba que las políticas del Gobierno cubano suponían "una amenaza inusual y extraordinaria" para Estados Unidos y amenazaba con imponer aranceles a cualquier país "que, directa o indirectamente, proporcione petróleo a Cuba".
Tras la directiva de la administración Trump, los obispos cubanos publicaron un mensaje el 31 de enero en el que advertían que "la eliminación de toda posibilidad de que entre petróleo al país, disparan las alarmas, especialmente para los menos favorecidos".
Citando a San Juan Pablo II, los obispos afirmaron que "el pueblo cubano no puede verse privado de los vínculos con los otros pueblos", especialmente cuando "el aislamiento provocado repercute de manera indiscriminada en la población, acrecentando las dificultades de los más débiles en aspectos básicos como la alimentación, la sanidad o la educación".
Tras la publicación del mensaje de los obispos, el Papa León XIV dijo que le preocupaba la noticia "sobre un aumento de las tensiones entre Cuba y los Estados Unidos de América, dos países vecinos".
"Me uno al mensaje de los obispos cubanos, invitando a todos los responsables a promover un diálogo sincero y eficaz, para evitar la violencia y cualquier acción que pueda aumentar el sufrimiento del querido pueblo cuban", dijo el Papa León durante su discurso tras el rezo del Ángelus del domingo 1 de febrero.
- - -
Junno Arocho Esteves es corresponsal internacional de OSV News.
