El astronauta de la NASA Victor Glover, de la misión Artemis II, saluda a sus familiares antes de subir a la furgoneta de los astronautas para dirigirse a la plataforma de lanzamiento 39B en el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral (Florida), el 1 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Steve Nesius, Reuters)
El primer sobrevuelo lunar tripulado de la NASA en medio siglo ha despertado asombro, reflexión y oración —tanto en el espacio como en la Tierra.
“Creo que, al acercarnos al Domingo de Pascua, pensando en todas las culturas alrededor del mundo, ya sea que lo celebren o no, ya sea que crean en Dios o no, esta es una oportunidad para recordar dónde estamos, quiénes somos, y que somos lo mismo, y que tenemos que salir adelante juntos”, dijo el astronauta Victor Glover, piloto de la misión Artemis II, a CBS News.
Glover habló con el medio el Domingo de Pascua, 5 de abril, desde la nave Orion “Integrity” de la NASA, que despegó el 1 de abril desde el Kennedy Space Center.
Acompañan a Glover en el espacio el comandante Reid Wiseman y dos especialistas de misión —Christina Koch y el astronauta canadiense Jeremy Hansen, quien es el primero de su país en participar en una misión lunar.
El viaje de 10 días llevará a la tripulación alrededor de la Luna, recorriendo 695,081 millas desde el lanzamiento hasta el amerizaje frente a la costa de San Diego. Artemis II alcanzará una distancia máxima de 252,760 millas desde la Tierra, más de 4,100 millas adicionales que la misión Apollo 13 de 1970.
Las prioridades de la misión se centran en preparar la exploración humana del espacio profundo y sentar las bases para lo que la NASA denomina “una presencia sostenida en la Luna”.
Pero, con el vuelo desarrollándose en medio de conflictos y tensiones geopolíticas generalizadas —desde Ucrania hasta una guerra en expansión en Medio Oriente—, uno de los objetivos emergentes de la misión parece ser la reafirmación de la dignidad humana, así como la necesidad de unidad y gratitud en medio de conflictos persistentes.
Al ser preguntado por CBS News sobre un mensaje de Pascua, Glover —cristiano que ha hablado públicamente sobre su fe, citando el Salmo 30 durante su misión anterior a la Estación Espacial Internacional— reflexionó sobre “la belleza de la creación”.
“Cuando leo la Biblia y veo todas las cosas maravillosas que fueron hechas para nosotros que fuimos creados —tienes este lugar increíble, esta nave espacial—”, dijo. “Ustedes están hablando con nosotros porque estamos en una nave espacial muy lejos de la Tierra, pero ustedes están en una nave espacial llamada Tierra que fue creada para darnos un lugar donde vivir en el universo”.
Agregó: “Tal vez la distancia a la que estamos de ustedes hace que piensen que lo que hacemos es especial, pero estamos a la misma distancia de ustedes. Y trato de decirles —créanse— ustedes son especiales”.
Glover —el primer astronauta negro en viajar alrededor de la Luna— señaló “todo este vacío” y “un montón de nada” que “llamamos el universo”, describiendo a la Tierra como “este oasis, este lugar hermoso” donde “podemos existir juntos”.
El Domingo de Pascua, “ya sea que lo celebren o no, ya sea que crean en Dios o no”, es “una oportunidad para recordar dónde estamos, quiénes somos, y que somos lo mismo, y que tenemos que salir adelante juntos”, dijo Glover.
Ese mensaje adquirió una urgencia inmediata cuando la tripulación enfrentó una interrupción de comunicación de 40 minutos con el control en tierra el 6 de abril, cuando la nave Orion debía pasar detrás de la Luna, bloqueando las señales de radio y láser.
Al hablar con BBC News antes de la misión, Glover dijo: “Cuando estemos detrás de la Luna, sin contacto con nadie, tomémoslo como una oportunidad. Oren, tengan esperanza, envíen buenos pensamientos y sentimientos para que volvamos a establecer contacto con la tripulación”.