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Vuelven las visitas pastorales diarias a centro de ICE cerca de Chicago tras fallo judicial

Miembros del clero y religiosos comenzaron a brindar acompañamiento pastoral diario a las personas detenidas en un centro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en los suburbios de Chicago —al menos por ahora—, después de casi un año intentando obtener acceso regular para realizar visitas.

Grupos de la Coalición para el Liderazgo Espiritual y Público (CSPL), con sede en Chicago, comenzaron a acudir diariamente al centro de procesamiento de ICE en Broadview el 15 de mayo, luego de que un juez federal emitiera una orden preliminar en abril.

La medida temporal prohibió al Departamento de Seguridad Nacional imponer una prohibición total a las visitas pastorales en el centro, ubicado a unos 20 kilómetros al oeste del centro de Chicago, mientras sigue en curso la demanda presentada por CSPL para garantizar visitas pastorales permanentes y regulares. Además, obligó al Departamento de Seguridad Nacional y a ICE a permitir las visitas y acordar con la organización las condiciones para realizarlas.

Michael Okinczyk-Cruz, director ejecutivo de CSPL, dijo a OSV News que desde el 15 de mayo han ingresado al centro al menos tres y, en ocasiones, hasta cinco ministros por día.

CSPL, una organización católica dedicada a la justicia social, también ha abierto las puertas a grupos ecuménicos e interreligiosos para acompañar a las personas detenidas en Broadview. Según Okinczyk-Cruz, varios miembros de esas comunidades ya se han sumado a las visitas junto a los católicos.

El director ejecutivo describió estos encuentros como “muy significativos” para los detenidos y relató que, durante la visita del 17 de mayo, varios hombres recibieron la unción de los enfermos. Uno de ellos comentó en español que sentía que había “vuelto a la vida” después de recibir el óleo bendecido.

“El acompañamiento espiritual y este cuidado pastoral no eliminan de golpe todos los problemas o sufrimientos que existen aquí”, explicó Okinczyk-Cruz. “Pero no podemos minimizar lo importante que es para nuestros hermanos inmigrantes sentirse acompañados en momentos marcados por el trauma, el miedo y la separación de sus familias”.

También señaló que muchas de las personas retenidas llegan con “miedo en los ojos y tristeza en la voz” y, en numerosos casos, han sido separadas de sus hijos, hermanos y seres queridos. Los ministros que ingresan al centro describen historias de familias cuyas vidas han sido completamente alteradas y destrozadas.

Según un informe conjunto publicado por World Relief y la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, alrededor del 80% de los migrantes con mayor riesgo de ser arrestados y deportados por ICE son cristianos, de la cual la mayoría, aproximadamente 61%, son católicos.

CSPL demandó a la administración Trump en noviembre, reclamando acceso al centro de detención y argumentando que se estaban violando los derechos de libertad religiosa de sus miembros. La organización también sostuvo que las visitas pastorales semanales habían sido permitidas durante más de una década, antes de que la administración intensificara las medidas migratorias en el área de Chicago a partir de septiembre de 2025.

En la orden preliminar emitida el 7 de abril, el juez federal Robert W. Gettleman señaló que los demandantes demostraron que su reclamo por libertad religiosa tenía “probabilidades de prosperar”.

En su fallo, el magistrado ordenó que las autoridades permitieran a los miembros de CSPL ingresar diariamente al centro de Broadview mientras continúe el litigio, para ofrecer atención espiritual a quienes la soliciten.

La orden judicial también dispuso que ambas partes se reunieran para establecer las pautas que regirían las visitas pastorales.

Según los protocolos acordados y presentados el 14 de mayo ante un juez federal en Chicago, podrán ingresar grupos de hasta cinco personas una vez al día, durante turnos de tres horas por la mañana o por la tarde. Además, deberán avisar con 24 horas de anticipación y presentar la identificación correspondiente a ICE.

Okinczyk-Cruz afirmó que existe una “necesidad profunda” de este ministerio y destacó especialmente que el acuerdo permite encuentros pastorales individuales para algunos detenidos. El documento establece que “ICE hará esfuerzos razonables para garantizar cierto grado de privacidad en las conversaciones pastorales, incluidas confesiones o consejería espiritual, siempre de acuerdo con los protocolos de seguridad y el funcionamiento del centro”.

“Para mí, esto es como la atención en una sala de emergencias. Hay alguien presente justo cuando ocurre el trauma, atendiendo las heridas emocionales y espirituales más inmediatas”, expresó el padre claretiano Paul Keller en un comunicado publicado el 19 de mayo, tras la primera visita realizada después de que entrara en vigor la orden judicial preliminar.

El padre Keller, quien dirige la provincia de Estados Unidos y Canadá de los Misioneros Claretianos, ya había acompañado pastoralmente a personas detenidas en el centro durante el Miércoles de Ceniza (18 de febrero) y en uno de los días del Triduo Pascual. En ambos casos, las visitas también fueron posibles gracias a órdenes judiciales temporales emitidas por el juez Gettleman.

En una orden parcial emitida el 31 de marzo, que permitió las visitas durante el Triduo Pascual, Gettleman escribió que “el tribunal considera que el gobierno ha impuesto una carga sustancial sobre el ejercicio de la religión de los demandantes”.

La próxima audiencia sobre el caso está programada para el 7 de julio.

Simone Orendain
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Simone Orendain