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Papa León XIV denuncia como “inaceptable” amenaza de Trump contra Irán y llama a la paz

En un momento de creciente tensión internacional, el Papa León XIV elevó este martes 4 de abril una de sus advertencias más firmes contra la guerra, calificando como “inaceptable” la amenaza lanzada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra el pueblo de Irán.

El pontífice habló brevemente con periodistas al salir de la residencia pontificia de Castel Gandolfo, horas antes de que venciera el ultimátum estadounidense para la reapertura del estrecho de Ormuz.

“Hoy, como todos sabemos, ha habido esta amenaza contra todo el pueblo de Irán. Esto verdaderamente no es aceptable: aquí hay claramente cuestiones de derecho internacional y mucho más”, afirmó en su declaración.

El Papa, que primero se expresó en italiano y luego repitió su mensaje en inglés, enmarcó sus palabras no solo en términos políticos, sino profundamente morales.

“Es una cuestión moral para el bien de todo el pueblo. Y quisiera invitar a todos a pensar, con el corazón, verdaderamente, en tantos inocentes —tantos niños, tantos ancianos—, totalmente inocentes, que serían ellos también víctimas de esta escalada de una guerra que ha comenzado ya desde hace varios días”, añadió.

“Volvamos al diálogo, a las negociaciones, tratemos de ver cómo resolvemos los problemas sin llegar a este punto... En cambio estamos aquí y tenemos que rezar mucho: quisiera invitar a todos a rezar, pero también a comunicar quizás a través de los diputados, con las autoridades, para decir que no queremos la guerra, queremos la paz. Somos un pueblo que tenemos una gran necesidad en el mundo”.

Un llamado directo ante una escalada global

Las declaraciones del Papa se producen en un contexto marcado por la amenaza de una nueva escalada bélica en Medio Oriente. Horas antes, Trump había advertido en redes sociales: “Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá”.

Sin mencionar directamente al mandatario en ese momento, el Papa retomó el tema en inglés con un mensaje aún más explícito- aunque aclarando que no respondería preguntas-, recordando su llamado del Domingo de Pascua a rechazar la violencia.

“De hecho, tenemos una crisis económica mundial, una crisis energética, una situación de gran inestabilidad en Medio Oriente, que sólo está provocando más odio alrededor del mundo”, planteó.

“Por eso, volvamos a la mesa de negociaciones, hablemos, busquemos soluciones de forma pacífica”, pidió.

El pontífice también subrayó también en su proprio idioma la gravedad de los ataques contra civiles: “Y recordemos especialmente a los inocentes, a los niños, los ancianos, los enfermos, tanta gente que ya se ha convertido y que se convertirá en víctimas de este estado de guerra y recordemos que los ataques a las infraestructuras civiles están en contra de la ley internacional y, además, son también una señal del odio, de las divisiones, de la destrucción de la que es capaz el ser humano. Y que todos queremos trabajar por la paz, la gente quiere la paz”.

Un mensaje coherente con su llamado pascual

Las palabras del Papa se inscriben en una línea constante de su magisterio reciente. Durante su mensaje “urbi et orbi” del Domingo de Pascua, había pedido: “¡Que quienes tienen armas en sus manos las abandonen! ¡Que quienes tienen el poder de desatar guerras, elijan la paz! No una paz impuesta por la fuerza, sino mediante el diálogo. No con la voluntad de dominar al otro, sino de encontrarlo”.

En esa misma ocasión, también advirtió sobre el riesgo de normalizar la violencia: “Nos estamos acostumbrando a la violencia, nos resignamos a ella y nos volvemos indiferentes. Indiferentes ante la muerte de miles de personas. Indiferentes ante las secuelas de odio y división que siembran los conflictos. Indiferentes ante las consecuencias económicas y sociales que estos desencadenan y que, sin embargo, todos percibimos”.

Cercanía con quienes sufren la guerra

Más temprano el mismo 4 de abril, el Papa había querido hacerse presente de manera concreta junto a quienes viven las consecuencias del conflicto. A través de un telegrama firmado por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, envió un mensaje a los habitantes del sur del Líbano.

En él expresó su “cercanía paternal y ternura” en medio de las “dramáticas circunstancias” que atraviesan, y aseguró su oración por todos los afectados por la guerra.

El mensaje recordó que, incluso en medio del dolor, la Pascua es signo de esperanza: “Jesús ha triunfado gloriosamente sobre la muerte… Es una alegría que viene del cielo y que nada puede quitar”.

El Papa alentó a no perder el ánimo, asegurando que ningún sufrimiento ni oración se pierde, y confió a los fieles a la intercesión de Nuestra Señora del Líbano.

Una voz que insiste en el diálogo

Las declaraciones de León XIV, el primer Papa nacido en Estados Unidos, reflejan una creciente preocupación por lo que él mismo ha descrito como una guerra “injusta” que no resuelve los conflictos, sino que profundiza las divisiones.

En medio de amenazas, tensiones geopolíticas y sufrimiento humano, su mensaje fue claro: frente a la lógica de la fuerza, el camino sigue siendo el diálogo, la oración y la defensa de la dignidad de toda persona.

Inés San Martín
Inés San Martín es periodista argentina y jefa de la oficina de Roma de Crux. Ella es una colaboradora frecuente de Ángelus.
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Inés San Martín

Inés San Martín es periodista argentina y jefa de la oficina de Roma de Crux. Ella es una colaboradora frecuente de Ángelus.