El Papa León XIV se dirige a los peregrinos y visitantes reunidos en la Plaza de San Pedro del Vaticano para rezar el Ángelus, el 25 de enero de 2026. (Foto CNS/Vatican Media)
En el marco del 100º aniversario de la Jornada Mundial de las Misiones, a celebrarse el 18 de octubre, el Papa León XIV exhortó a toda la Iglesia a renovar su compromiso evangelizador desde la unidad, afirmando que la misión cristiana solo es fecunda cuando nace de una profunda comunión con Cristo y entre los creyentes.
En su mensaje, fechado el 25 de enero de 2026, el pontífice eligió como lema “Uno en Cristo, unidos en la misión”, subrayando que el anuncio del Evangelio exige “corazones unificados en Cristo, comunidades reconciliadas y, en todos, disponibilidad para colaborar con generosidad y confianza”.
La Jornada Mundial de las Misiones (DOMUD), instituida por Pío XI en 1926, celebra este año un siglo de historia como una de las iniciativas más universales de la Iglesia, destinada a sostener espiritual y materialmente la evangelización en los territorios de misión.
El Papa recordó que la misión nace de la unión con Cristo y no de estrategias humanas. “Ser cristianos no es ante todo un conjunto de prácticas o ideas; es una vida en unión con Cristo”, escribió, añadiendo que de esa unión “brota la comunión recíproca entre los creyentes y nace toda fecundidad misionera”.
Al citar la oración de Jesús en la Última Cena —“Que todos sean uno… para que el mundo crea” (Jn 17,21)—, el Papa León XIV insistió en que la unidad no es un objetivo en sí mismo, sino una condición indispensable para la credibilidad del anuncio cristiano. “Es en el testimonio de una comunidad reconciliada, fraterna y solidaria donde el anuncio del Evangelio encuentra toda su fuerza comunicativa”, afirmó.
El mensaje también aborda los desafíos actuales dentro de la Iglesia, como los conflictos internos y las polarizaciones, que —según el Papa— “debilitan su testimonio” y afectan directamente la misión confiada por Cristo a sus discípulos.
En ese contexto, el pontífice alentó a intensificar el compromiso ecuménico y a redescubrir una espiritualidad de comunión, recordando que “ningún bautizado es ajeno o indiferente a la misión; todos, cada uno según su vocación y condición de vida, participan en la gran obra que Cristo confía a su Iglesia”.
El Papa expresó un agradecimiento especial a las Obras Misionales Pontificias, destacando su papel como signo concreto de unidad misionera en la Iglesia universal y recordando su experiencia personal con ellas durante su ministerio en Perú, donde sirvió durante décadas como misionero antes de ser elegido sucesor de Pedro. León XIV es el primer Papa en la historia que fue misionero ad gentes de manera prolongada, además de haber sido prior general de la Orden de San Agustín, una experiencia que ha marcado profundamente su visión pastoral y misionera.
“La unidad misionera no debe entenderse como uniformidad, sino como convergencia de los diferentes carismas con el mismo objetivo: hacer visible el amor de Cristo e invitar a todos al encuentro con Él”, señaló.
En la parte final de su mensaje, el Papa centró la misión en el amor, afirmando que “la Buena Nueva que estamos enviados a anunciar al mundo no es un ideal abstracto; es el Evangelio del amor fiel de Dios, encarnado en el rostro y en la vida de Jesucristo”.
Dirigiéndose a los misioneros y misioneras de hoy, agradeció su testimonio y sacrificio, destacando que “siguen entregándose con alegría a pesar de las adversidades, porque saben que Cristo mismo, con su Evangelio, es la mayor riqueza que se puede compartir”.
Con motivo del centenario del Domingo Mundial de las Misiones, el Papa León XIV invitó finalmente a todos los fieles a unirse a la misión “mediante el testimonio de la vida en Cristo, la oración y la contribución a las misiones”, recordando que “cada don, por pequeño que sea, se convierte en un acto significativo de comunión misionera”.