Para las diócesis de Estados Unidos, el Mundial es una oportunidad de evangelización y encuentro

Con la mirada puesta en el Mundial de la FIFA 2026, las diócesis católicas de Estados Unidos ya se preparan para lo que muchos consideran una gran oportunidad de evangelización y un acontecimiento sin precedentes por la llegada de visitantes de todo el mundo.

El torneo —que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México— será el más grande en la historia de la FIFA, con 48 selecciones y un total de 104 partidos.

En Estados Unidos, 11 ciudades serán sede de encuentros entre el 11 de junio y el 19 de julioLa final se disputará el 19 de julio en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey, a pocos kilómetros de la ciudad de Nueva York.

Las ciudades anfitrionas en Estados Unidos serán Atlanta, Boston, Dallas, Houston, Kansas City (en Misuri y Kansas), Los Ángeles, Miami, Filadelfia, el Área de la Bahía de San Francisco, Seattle y la zona metropolitana de Nueva York/Nueva Jersey.

En todas estas ciudades, los líderes católicos ya se están organizando para recibir a los visitantes internacionales, acompañar la vida parroquial local y dar testimonio público de la fe.

En Kansas City, por ejemplo, se puso en marcha una iniciativa conjunta llamada OneKC Catholic, impulsada por la Arquidiócesis de Kansas City en Kansas y la Diócesis de Kansas City–St. Joseph, con el objetivo de prepararse para la llegada masiva de visitantes.

La iniciativa se presenta como un esfuerzo de evangelización, hospitalidad y servicio destinado a recibir a los católicos que visiten el área metropolitana de Kansas City.

“Ya sea que esté de visita, de paso o considerando establecerse en la zona de Kansas City, nuestras parroquias católicas están listas para recibirlo”, señala la propuesta.

La iniciativa incluye un directorio unificado de parroquias, recursos en varios idiomas y una colaboración con Catholic Charities para coordinar la acogida de visitantes y otras actividades durante el torneo. Como parte de los preparativos, está prevista una misa de lanzamiento presidida por el obispo James V. Johnston, de Kansas City–St. Joseph, y el arzobispo W. Shawn McKnight, de Kansas City en Kansas.

En Atlanta, la arquidiócesis también ha comenzado a organizarse con un enfoque que combina hospitalidad, evangelización y prevención.

Maureen Smith, directora de comunicaciones de la Arquidiócesis de Atlanta, explicó a OSV News que las autoridades de la ciudad se pusieron en contacto con la Iglesia desde las primeras etapas de la planificación.

“La ciudad de Atlanta contactó a uno de nuestros párrocos al comienzo del proceso para informarle sobre capacitaciones dirigidas a líderes religiosos para identificar y responder a situaciones de trata de personas”, señaló Smith.

“Los especialistas en este tema advierten que durante los grandes eventos deportivos suele aumentar esta actividad, por lo que nos pareció un punto de partida importante y apropiado para nuestra propia planificación”, añadió.

Smith también destacó un esfuerzo más amplio para dar la bienvenida a los visitantes internacionales a través de las parroquias.

“Queríamos aprovechar la ocasión para recibir a los aficionados y a las selecciones que llegarán a Atlanta para los partidos del Mundial”, explicó. “Por eso organizamos un concurso para que un artista católico diseñara una calcomanía de bienvenida de cinco centímetros. Las distribuiremos en las parroquias y animaremos a los fieles a tomarse fotos con los visitantes usando estas calcomanías en la iglesia”.

Las parroquias también promoverán misas en varios idiomas, entre ellos portugués, criollo haitiano y español. Además, utilizarán las redes sociales para ayudar a los visitantes a encontrar lugares donde participar en la liturgia durante su estancia.

Otras ciudades anfitrionas también están desarrollando iniciativas pastorales y de acogida propias.

En Houston, por ejemplo, la Arquidiócesis de Galveston-Houston ha creado una página especial con información para el Mundial de 2026. El sitio ofrece datos sobre horarios de misa, confesiones y adoración eucarística, además de una herramienta para localizar parroquias y facilitar el acceso de los visitantes internacionales a la vida de la Iglesia. Los ministerios locales también preparan actividades de acogida y convivencia para acompañar a quienes lleguen a la ciudad durante el torneo.

En Seattle, los líderes católicos han puesto en marcha iniciativas de atención pastoral dirigidas a viajeros y migrantes, además de campañas de oración por la paz en un contexto internacional marcado por tensiones que involucran a algunos de los países participantes.

En la región de San Francisco, la histórica Misión Santa Clara, ubicada en el campus de la Universidad de Santa Clara, ha sido destacada como uno de los principales puntos de referencia católicos vinculados a la presencia del Mundial en el Área de la Bahía.

En Miami, las comunidades católicas se preparan para recibir a un gran número de visitantes internacionales, con especial atención al acceso a los sacramentos en distintos idiomas y a la acogida en las parroquias. La arquidiócesis también ha resaltado la herencia católica vinculada a los orígenes de la Copa del Mundo, recordando a Jules Rimet, fundador de la FIFA y católico practicante, quien concebía el torneo como una herramienta para promover la fraternidad entre las naciones.

En Dallas, instituciones católicas como la Universidad de Dallas y diversas redes parroquiales ya están organizando la participación de voluntarios en actividades relacionadas con el torneo, incluidos programas impulsados por la FIFA, como el acompañamiento de los jugadores durante los eventos oficiales.

En Filadelfia, los preparativos tienen un matiz especial, ya que algunos partidos del Mundial coincidirán con las celebraciones por el 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos, el 4 de julio, lo que dará a la ciudad un protagonismo singular durante esas fechas.

En Boston, las comunidades católicas también se están organizando para recibir a visitantes de distintos países mediante iniciativas de acogida y coordinación entre parroquias.

En Los Ángeles, el SoFi Stadium albergará varios encuentros, incluidos partidos de la selección de Estados Unidos. Las comunidades católicas locales se preparan para recibir a grandes cantidades de visitantes y ofrecer acompañamiento pastoral en varios idiomas.

Muchas de estas iniciativas comparten una misma inspiración: la vocación universal de la Iglesia.

De hecho, la palabra “católica” proviene del griego katholikós, que significa “universal”.

Esta idea resuena especialmente en el lema episcopal del papa León XIV: In Illo uno unum (“En Aquel que es Uno, somos uno”), tomado de una reflexión de San Agustín de Hipona sobre el Salmo 127.

San Agustín escribió que, aunque los cristianos son muchos, forman una sola unidad en Cristo. Esa imagen suele evocarse cuando personas de diferentes países, culturas y lenguas se reúnen en un mismo acontecimiento.

Por eso, para muchos líderes católicos, la Copa del Mundo es mucho más que una competición deportiva. Es una oportunidad para encontrarse, compartir y celebrar la diversidad de los pueblos en un mismo espacio.

Para las comunidades católicas de las 11 ciudades anfitrionas, el desafío no es solo organizarse para recibir a miles de visitantes, sino también ofrecerles una experiencia de cercanía y hospitalidad inspirada en el Evangelio.

Como expresa la misión de OneKC Catholic, el objetivo es sencillo: que quienes lleguen se sientan acogidos, acompañados y parte de una comunidad.

Con ese espíritu, las diócesis de todo Estados Unidos ven el Mundial como algo más que un evento internacional: una ocasión para tender puentes, abrir las puertas de la Iglesia y hacer visible la fe a través de la acogida.

OSV News
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