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Líderes católicos esperan que el fin de la guerra con Irán esté cerca después de que Trump e Irán llegaran a un acuerdo inicial

Líderes católicos expresaron un optimismo cauteloso respecto al futuro fin del conflicto en el Medio Oriente después de que miembros de la administración de Trump y funcionarios iraníes firmaran un memorando de entendimiento, un marco provisional para poner fin a la guerra en Irán.

Un memorando de entendimiento es un acuerdo formal, aunque no vinculante desde el punto de vista legal. Funcionarios estadounidenses e iraníes firmaron el memorando de entendimiento de manera remota. El presidente Donald Trump firmó el acuerdo el 17 de junio en el Palacio de Versalles durante una cena ofrecida por el presidente francés Emmanuel Macron, mientras asistía a la cumbre del G7 en Francia.

El memorando de entendimiento no es en sí mismo un acuerdo definitivo para poner fin a la guerra, pero exige que se alcance un acuerdo definitivo en un plazo de 60 días, "prorrogable por consentimiento mutuo".

El documento exigía "el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano", así como esfuerzos para reabrir el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo.

El cierre del estrecho ha provocado un aumento significativo a nivel mundial en los costos de la energía, lo cual es uno de los factores que impulsan la oposición al conflicto entre la mayoría de los adultos estadounidenses, según muestran las encuestas. Estados Unidos y otros países han agotado sus reservas estratégicas de petróleo hasta niveles históricamente bajos con el fin de amortiguar el impacto económico. Trump declaró en la cumbre del G7 que "se quedarían sin reservas en unas cuatro semanas" si no se llegaba a un acuerdo, y que las consecuencias a nivel mundial serían un "caos".

El documento también establece que Estados Unidos "se compromete con sus socios regionales a desarrollar un plan definitivo y de mutuo acuerdo con al menos 300 mil millones de dólares para la reconstrucción y el desarrollo económico de la República Islámica de Irán", lo cual fue uno de los puntos del acuerdo que generó preocupación entre algunos legisladores del Congreso, incluidos algunos republicanos.

En declaraciones del 16 de junio a los periodistas en Castel Gandolfo, Italia, al conocerse la noticia del memorando de entendimiento, el Papa León XIV dijo que acogía con satisfacción el diálogo entre Estados Unidos e Irán.

"Todavía habrá varios puntos por resolver, pero siempre es mejor hacerlo a través del diálogo y la negociación, no volviendo a la guerra", afirmó.

En los meses previos al memorando de entendimiento, el primer pontífice nacido en Estados Unidos se opuso a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán por considerarla injusta, y pidió un retorno a la diplomacia. Trump arremetió repetidamente contra el Papa León, alegando que apoyaba que Irán tuviera armas nucleares; sin embargo, el Papa nunca hizo tal declaración. El Papa León ha pedido constantemente el rechazo de las armas nucleares, así como la paz y el diálogo en la región.

En una publicación del 18 de junio en X, el Papa León escribió: "Quisiera hacer, una vez más, un llamamiento a reflexionar sobre las consecuencias de la guerra, y a prevenirla con inteligencia y responsabilidad, porque no es fruto de un destino inevitable, sino de decisiones libres y, por tanto, de responsabilidades moralmente imputables".

El obispo A. Elias Zaidan, presidente del Comité de Justicia y Paz Internacional de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, se hizo eco de las esperanzas del Papa León y dijo en un comunicado del 19 de junio: "Felicito al presidente Trump y al presidente Pezeshkian por dar el paso de vital importancia de firmar un memorando de entendimiento destinado a poner fin a las hostilidades entre Estados Unidos e Irán y a promover un diálogo más profundo para una paz duradera en la región".

Agregó: "Evitar una mayor proliferación de armas nucleares es de vital importancia para evitar una peligrosa escalada del conflicto en el Medio Oriente".

El vicepresidente JD Vance declaró en una rueda de prensa celebrada el 18 de junio en la Casa Blanca que el memorando de entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés) representa "una situación en la que todos ganan para los Estados Unidos de América".

"Si los iraníes no cambian su comportamiento, su capacidad militar y su programa nuclear seguirán destruidos. Si cambian su comportamiento, entonces tendrán una relación transformadora con Oriente Medio, y Oriente Medio tendrá una relación transformadora con el pueblo de Irán", afirmó Vance. "Eso supone una victoria para el pueblo estadounidense y para el presidente de los Estados Unidos, independientemente de la opción que elijan finalmente los iraníes. Obviamente, queremos que elijan la opción correcta".

En comentarios por escrito compartidos con OSV News, Mary Ellen O'Connell, profesora de la Facultad de Derecho de Notre Dame especializada en derecho internacional y resolución de conflictos, señaló que, "incluso en esta forma preliminar", el memorando "demuestra la insensatez de una guerra ilegal".

"El memorando refleja el alto precio que Estados Unidos está dispuesto a pagar para revertir la violación de la Carta de las Naciones Unidas cometida junto con Israel el 28 de febrero", dijo. "El memorando refleja más las exigencias de Irán que los objetivos bélicos de Estados Unidos. No hay nada, por ejemplo, que obligue a las autoridades iraníes a celebrar elecciones o a promover de alguna manera el Estado de derecho y el respeto a los derechos humanos. No hay indicios de que el gobierno vaya a ser algo distinto a los sucesores de la Revolución Islámica de 1979. El presidente Trump declaró que aplastaría ese régimen".

O'Connell destacó que el memorando también "promete respetar la integridad territorial y la soberanía del Líbano".

"Es Israel quien está violando directamente los derechos soberanos del Líbano", afirmó. "Pero Estados Unidos ha hecho la promesa, lo que podría significar que tomará medidas para lograr que Israel cumpla. Esta era otra de las exigencias iraníes".

Según se ha informado, Israel y Hezbolá acordaron renovar el alto el fuego el 19 de junio, después de que los combates en el Líbano entre Israel y el grupo militante –el cual es considerado como organización terrorista por Estados Unidos-- paralizaran las negociaciones entre Washington e Irán. Los ataques israelíes del 18 de junio causaron la muerte de 47 personas en el Líbano y de cuatro soldados israelíes, según informó la BBC. Varios miembros del gabinete israelí instaron al ejército de Israel, que actualmente ocupa el 20% del territorio libanés, a imponer graves consecuencias al país por la muerte de dichos soldados.

En respuesta a una pregunta sobre las inquietudes de Israel respecto al memorando de entendimiento (MOU), Vance afirmó que Trump es "el único jefe de Estado en todo el mundo que simpatiza con la nación de Israel en este momento".
Vance también señaló que Estados Unidos suministró "dos tercios" de las armas utilizadas para defender a Israel durante la guerra. Añadió: "Si yo formara parte del gabinete del gobierno israelí, tal vez no atacaría al único aliado poderoso que me queda en todo el mundo".

O'Connell también destacó que el marco para la paz establecido en el memorando contempla la liberación de los activos iraníes congelados, cuya retención por parte de Estados Unidos comenzó en 1979.

"Empezaron a liberarse durante la administración Obama tras el acuerdo nuclear de 2015", señaló. "Trump puso fin a ese acuerdo de manera ilegal y detuvo las transferencias de activos. Ahora, dichas transferencias se han reanudado".

"Los activos y otros aspectos del plan son un buen augurio para la paz", afirmó.

"Lograr la participación de Israel, incorporar garantías de derechos humanos para los iraníes y negociar cuestiones complejas --como el futuro del programa nuclear de Irán, la gestión del estrecho de Ormuz, la reconstrucción, etc.-- supondrá desafíos enormes. No obstante, incluso ahora, el memorando constituye un testimonio en contra de la guerra".

En su declaración, el obispo Zaidan también instó a Estados Unidos, Irán e Israel a "dar prioridad ahora también al fin de los combates en Líbano".

Dijo: "El desarme de Hezbolá es necesario para la paz y el desarrollo en el Líbano. Más de un millón de personas se han visto desplazadas internamente, entre ellas 400.000 niños, y miles han huido a la vecina Siria, lo que podría agravar la inestabilidad de la región. Si los combates y la catástrofe humanitaria continúan en el Líbano, me temo que la paz en todo el Medio Oriente seguirá siendo inalcanzable".

El obispo Zaidan invitó a las personas a orar para que el Espíritu Santo "insufle sabiduría, compasión y perseverancia en las mentes y los corazones de los negociadores, para que la paz en la región pueda finalmente convertirse en una realidad".

Kate Scanlon
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