Palestinos cristianos sostienen velas durante una vigilia de oración por la paz en el patio de la Escuela Católica Terra Sancta, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, el 9 de noviembre de 2023, en medio de la guerra entre Israel y Hamás. Las autoridades israelíes denegaron permisos de ingreso a decenas de maestros y personal administrativo, lo que obligó a las escuelas cristianas de Jerusalén a suspender el inicio del año académico 2026-2027. (Foto de OSV News/Debbie Hill)
Las autoridades israelíes han negado la renovación de permisos de entrada a decenas de maestros y personal administrativo, lo que obligó a las escuelas cristianas de Jerusalén a suspender el inicio del año académico.
En un comunicado publicado el 1 de septiembre por la Custodia de Tierra Santa, la Secretaría General de Instituciones Educativas Cristianas de Jerusalén señaló que la no renovación de los permisos de ingreso para más de 70 maestros y empleados "se produjo de manera repentina y sin previo aviso".
"En consecuencia, tras consultar y coordinarnos con las autoridades pertinentes, los representantes de los padres y las escuelas de Jerusalén, se ha decidido suspender la asistencia a clases en las escuelas de la ciudad de Jerusalén", se lee en el comunicado, en el que se indica que la suspensión comenzaría el 1 de septiembre y duraría "hasta que se vuelvan a emitir y renueven los permisos necesarios para los maestros y el personal, garantizando así que el proceso educativo pueda continuar de manera segura y adecuada".
OSV News se puso en contacto tanto con la Custodia de Tierra Santa como con el obispo auxiliar William Shomali, vicario patriarcal para Jerusalén y Palestina, para obtener un comentario, y está a la espera de una respuesta.
Tras la anexión de Jerusalén Este en 1967, los palestinos que residen en la Cisjordania ocupada deben contar con permisos de entrada y de trabajo para ingresar a Jerusalén. Sin embargo, en los últimos años, la legislación israelí ha dificultado el trabajo de los maestros palestinos.
En enero, el Knesset israelí aprobó una ley que prohíbe a los educadores que obtuvieron títulos de universidades ubicadas en zonas administradas por la Autoridad Palestina impartir clases en escuelas israelíes.
Según el Times of Israel, la ley establece que su propósito es "prevenir la influencia nociva de la Autoridad Palestina, que es hostil al Estado de Israel y a sus valores, y salvaguardar los valores educativos del Estado de Israel como un Estado judío y democrático".
La agencia oficial de noticias de la Autoridad Palestina, WAFA, señaló que los criterios de la ley no se basaban en la competencia académica o de posgrado de una persona, sino "en una generalización política e ideológica" que legaliza la exclusión y la persecución de los académicos palestinos.
En marzo, el Ministerio de Educación israelí anunció que no otorgaría permisos de trabajo a 171 maestros palestinos que viven en Cisjordania para el año académico 2026-2027.
Según Ayuda a la Iglesia Necesitada (organización conocida como ACN, por sus siglas en inglés), la mayoría de las escuelas cristianas se fundaron a finales del siglo XIX y educan tanto a estudiantes cristianos como musulmanes. Las escuelas, señaló ACN, "se establecieron específicamente para promover la educación cristiana y preservar la fe y la presencia cristiana en Jerusalén".
En su comunicado, la Secretaría General señaló que las escuelas cristianas de Jerusalén han sido "parte integral de la identidad de la ciudad y de su tejido cultural y social" durante cientos de años.
"A lo largo de su historia, nuestras escuelas se han comprometido a brindar una educación de alta calidad y distinguida, y a formar generaciones basadas en el conocimiento, los valores, el sentido de pertenencia y la responsabilidad", señaló.
La repentina no renovación de los permisos de ingreso, según la declaración, fue una sorpresa justo cuando las escuelas se preparaban "para la apertura del nuevo año académico 2026-2027".
"La ausencia de este gran número de miembros del personal afecta diversos aspectos del funcionamiento de las escuelas, incluidos los servicios educativos, administrativos y de salud, además de los servicios de limpieza y los procedimientos de seguridad y protección. Esto hace imposible garantizar un inicio seguro y estable para nuestros alumnos", señaló la secretaría.
Reafirmando su compromiso con el derecho a la educación de sus alumnos, las Escuelas Cristianas de Jerusalén señalaron que las medidas que impiden el acceso a los educadores y al personal socavan "la estabilidad de nuestras escuelas, obstaculizan su capacidad para cumplir su misión y afectan negativamente a los alumnos, sus familias, el personal educativo y la sociedad en su conjunto".
"Oramos y esperamos que esta crisis se resuelva lo más rápido posible, que dichas medidas cesen y no se repitan en el futuro, preservando así la estabilidad de nuestras instituciones educativas, garantizando el derecho de los estudiantes a una educación regular y segura, y permitiendo que nuestras escuelas continúen con su misión educativa y humanitaria", se lee en el comunicado.