Personas buscan víctimas entre los escombros de un edificio colapsado en Caracas, Venezuela, el 25 de junio de 2026, tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 del 24 de junio. El balance de muertos subió al menos a 1.450 y hay miles de heridos, según autoridades. Equipos de rescate internacionales llegaron para ayudar. (OSV News/Reuters)
El Papa León XIV ofreció oraciones por las víctimas de los devastadores terremotos gemelos que sacudieron Venezuela, mientras el número de muertos sigue aumentando y los equipos de rescate se apresuran a salvar a las personas atrapadas bajo los edificios derrumbados.
Al dirigirse a los peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro el 28 de junio, tras rezar el Ángelus, el Papa expresó su solidaridad con el pueblo de Venezuela y rezó por los fallecidos y los heridos.
"Mientras ruego al Señor por el eterno descanso de los fallecidos, renuevo mi cercanía espiritual a sus familiares, a los lesionados y a quienes han sido golpeados por esta tragedia", dijo. "Así mismo, manifiesto mi gratitud y aliento a cuantos trabajan con generosidad en las labores de búsqueda y de asistencia".
Los dos terremotos, que sacudieron el estado de La Guaira, en el norte de Venezuela, en la noche del 24 de junio, tuvieron una magnitud de 7,2 y 7,5 y fueron los sismos más fuertes que han azotado a Venezuela en más de un siglo.
Según The Associated Press, funcionarios del gobierno venezolano informaron el 28 de junio que el número de muertos ascendió a 1.450 y que había miles más de heridos. Equipos de rescate de todo el mundo han llegado al país para colaborar en las labores de rescate.
Las Naciones Unidas indicaron que más de 2.200 rescatistas y 140 perros de búsqueda de 27 países trabajaban para localizar a los sobrevivientes atrapados. En un comunicado publicado el 25 de junio, Tom Fletcher, subsecretario general de las Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios y coordinador de ayuda de emergencia, señaló que los próximos días "requerirán un esfuerzo colectivo masivo para respaldar la respuesta liderada por el Gobierno y ayudar a las comunidades".
"Incluso antes de estos sismos, casi 8 millones de personas en Venezuela necesitaban ayuda humanitaria. Este desastre corre el riesgo de agravar las vulnerabilidades ya existentes", dijo Fletcher.
A pocas horas de que los sismos consecutivos azotaran el país, el Papa León envió una donación inicial de emergencia de 100.000 euros (115.000 dólares estadounidenses) a través del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, según informó Vatican News.
El Papa y el Colegio Cardenalicio también recordaron al pueblo de Venezuela durante el consistorio de dos días celebrado en el Vaticano. En su discurso de clausura del 27 de junio, el Papa expresó su cercanía y la de los cardenales, y aseguró "nuestras oraciones por las víctimas, por sus familias y por todos aquellos que sufren las consecuencias de esta tragedia".
"También encomendamos al Señor a todos quienes participan en las labores de socorro y pedimos que no falte la solidaridad de la comunidad internacional hacia esa querida nación", dijo.
Las conferencias episcopales de toda América Latina también movilizaron esfuerzos para ayudar al pueblo de Venezuela, organizando recaudaciones de fondos y campañas de solidaridad para.
La Conferencia Episcopal Peruana y Cáritas Perú anunciaron el 27 de junio el lanzamiento de la campaña "Solidaridad con Venezuela", instando a los fieles a realizar donaciones y explicando que esta ayuda "permitirá la adquisición de alimentos de primera necesidad, artículos de higiene, medicinas, así como otros insumos indispensables para las familias damnificadas".
"Cada aporte, sin importar el monto, representa un gesto concreto de fraternidad y esperanza para nuestros hermanos venezolanos", señaló Cáritas. "En momentos de dolor, la solidaridad une a los pueblos y demuestra que nadie está solo cuando la caridad se hace acción".
En Colombia, los obispos afirmaron que también estaban coordinando donaciones con la Cáritas local e hicieron un llamado a los "fieles católicos, a las comunidades eclesiales y a todas las personas de buena voluntad a manifestar su solidaridad mediante una respuesta generosa, organizada y oportuna, que contribuya a atender las necesidades de quienes han sido golpeados por esta emergencia".
Expresando su "cercanía y solidaridad" con el pueblo de Venezuela, la Conferencia Episcopal Ecuatoriana anunció una colecta para el 5 de julio en las parroquias de todo el país.
"Pedimos que esta colecta sea motivada en las celebraciones litúrgicas, en los espacios formativos, en las comunidades parroquiales y en las distintas obras pastorales, animando a los fieles y a las personas de buena voluntad a colaborar generosamente, según sus posibilidades", dijeron los obispos en un comunicado publicado el 25 de junio.
"Cada aporte será un signo concreto de cercanía con quienes hoy necesitan sentirse acompañados y sostenidos", se lee en el comunicado.