El obispo auxiliar emérito de Chicago, Joseph N. Perry, se encuentra junto a un retrato del primer sacerdote afroamericano de Estados Unidos, el padre Augustus (Agustín) Tolton, durante el anuncio del 29 de abril de 2026 sobre el santuario previsto en su honor en la iglesia de San Bonifacio, en Quincy, Illinois. (Foto OSV News/cortesía de la Diócesis de Springfield)
El primer sacerdote católico afroamericano reconocido públicamente en Estados Unidos —por cuya intercesión ya se han investigado unos 40 posibles milagros— tendrá ahora su propio santuario nacional en el oeste de Illinois, donde creció y ejerció su ministerio.
El 29 de abril, la diócesis de Springfield, Illinois, anunció planes para erigir un santuario nacional en honor al Venerable Augustus (Agustín) Tolton (1854-1897), uno de los llamados “siete santos”, un grupo de afroamericanos reconocidos como “siervos de Dios” o “venerables” que tienen causas de canonización en curso.
La diócesis puso en marcha una campaña de recaudación de fondos para restaurar una iglesia que llevaba años sin uso, ubicada en el lugar donde el padre Tolton —considerado en su tiempo el primer sacerdote afroamericano del país— celebró su primera Misa en Estados Unidos tras ser ordenado en Roma en 1886.
Los responsables diocesanos indicaron que la iglesia de San Bonifacio, en Quincy, Illinois, será renovada con una inversión que superará los 5 millones de dólares.
El obispo Thomas J. Paprocki, de Springfield, bendijo una placa de la ciudad de Quincy —lugar donde el padre Tolton creció, ejerció su ministerio y está enterrado— que declara a la iglesia como sitio histórico.
El obispo explicó a OSV News que el futuro santuario requiere importantes trabajos, ya que el templo ha estado completamente sin uso desde 2020, y que su deseo es que se convierta en un lugar de oración y peregrinación.
“No podemos ni siquiera entrar en la iglesia de lo deteriorada que está”, afirmó. “Necesita un tratamiento importante por el moho, y en los últimos años no ha tenido calefacción ni ventilación adecuadas. Por eso el costo de restauración es tan alto. Como recientemente fue declarada patrimonio histórico, queremos avanzar con la creación del santuario allí y renovar el edificio”.
Señaló que se necesitarán entre 5 y 7 millones de dólares adicionales para incorporar, como parte de la experiencia de peregrinación prevista, lugares vinculados a la vida y a la formación católica del padre Tolton en Quincy.
La ciudad de Quincy declaró sitio histórico, a finales de 2024, el edificio de estilo “moderno de mediados de siglo” diseñado por el arquitecto local John Benya.
La alcaldesa de Quincy, Linda Moore, afirmó que el santuario será “un gran atractivo para la gente” en esta ciudad de 40,000 habitantes, antiguamente de mayoría católica, situada a orillas del río Misisipi, en el oeste de Illinois.
“Un exesclavo llegó a Quincy, se convirtió en sacerdote y luego regresó para celebrar su primera Misa, y ahora está en camino a ser santo”, dijo Moore a OSV News. “Es una historia maravillosa de alguien que pasó por Quincy, pero que marcó una diferencia enorme no solo en la vida de los habitantes de la ciudad, sino también de personas en todo el país y en el mundo”.
El padre Tolton nació en Brush Creek, Missouri, en 1854, en el seno de una familia católica devota que padeció la injusticia de la esclavitud. Cuando tenía 9 años, su madre, Martha Jane Tolton, logró escapar con sus tres hijos cruzando el río Misisipi hasta llegar a territorio controlado por el Ejército de la Unión, para evitar que fueran vendidos por traficantes de esclavos. Luego, la familia se estableció en Quincy.
Tras pasar un mes en la escuela de San Bonifacio, de donde algunos padres blancos amenazaron con retirar a sus hijos, el joven Augustine (como a veces firmaba sus cartas) se trasladó a la parroquia de San Pedro, donde sacerdotes (incluidos franciscanos alemanes) y religiosas lo acompañaron de cerca y alentaron lo que reconocían como una vocación al sacerdocio.
Sin embargo, ningún seminario en Estados Unidos aceptaba a candidatos afroamericanos, por lo que sus mentores lo enviaron a estudiar a Roma, donde, según se cuenta, fue muy bien recibido y no experimentó prejuicios. El padre Tolton fue ordenado en la basílica de San Juan de Letrán, la catedral del Papa en Roma, en 1886. Él esperaba ser enviado como misionero a África, pero en cambio fue destinado a Quincy, donde se convirtió en párroco de la iglesia de San José, una misión de la parroquia de San Bonifacio.
En la iglesia de San José, el padre Tolton atendía tanto a afroamericanos como a blancos, muchos de los cuales se sentían atraídos por él y preferían sus predicaciones a las del párroco de San Bonifacio, ubicado a una cuadra. Tolton sufrió una fuerte oposición por parte de ese sacerdote, quien —según escribió en una carta— “me maltrata de muchas maneras”.
En 1889 logró ser trasladado a Chicago, donde sirvió a la comunidad católica afroamericana, principalmente en la parroquia de Santa Mónica, en el lado sur de la ciudad, una zona conocida por su vínculo con el papa León XIV, quien también es de ascendencia afroamericana. El padre Tolton murió allí ocho años después, a los 43 años, a causa de un golpe de calor.
El obispo auxiliar emérito de Chicago, Joseph N. Perry, vicepostulador de la causa de canonización del padre Tolton, comentó sobre la elección de San Bonifacio como sitio del futuro santuario.
“Resulta un tanto paradójico que el santuario se establezca en el mismo lugar que, de algún modo, lo rechazó cuando era niño en la escuela”, dijo el obispo Perry a OSV News.
Señaló que un santuario refleja “el gran interés que existe en torno a su figura” y destacó lo “verdaderamente notable” que resulta que alguien que aún no ha sido canonizado tenga ya un santuario designado.
El obispo contó que, desde que el fallecido cardenal de Chicago Francis E. George lo nombró postulador de la causa del padre Tolton en 2010, recibe semanalmente solicitudes de estampas y folletos informativos sobre él desde distintos puntos del país y del mundo.
Hasta la fecha —añadió— se han realizado 40 investigaciones sobre posibles milagros atribuidos a la intercesión del padre Tolton.
Por su parte, el padre Steve Arisman, párroco de la parroquia San Francisco Solano en Quincy y responsable del comité del santuario, dijo a OSV News que él y sus compañeros del seminario recurren con frecuencia a la intercesión del padre Tolton.
También señaló que el comité está trabajando en la creación de un fondo para financiar el proyecto del santuario, que esperan incluya varios edificios, un jardín de oración y otros espacios conmemorativos vinculados a su formación y a su vida en Quincy.
“Lo que queremos no es solo un santuario dedicado al padre Tolton, sino también una oportunidad de peregrinación que siga su camino”, explicó, “para que, a través de su historia y de su recorrido, las personas puedan enamorarse cada vez más del Señor”.
Simone Orendain escribe para OSV News.