Se desconoce la fecha de nacimiento de san Víctor I, aunque se sabe que ocupó la sede de Pedro entre los años 189 y 199.
Nacido en África y hijo de un hombre llamado Félix, es recordado por haber logrado la liberación de numerosos cristianos condenados a trabajar en las minas de Cerdeña. También pasó a la historia por ser el primer papa en celebrar la liturgia y redactar los documentos oficiales de la Iglesia en latín, en lugar de griego.
Su legado más importante fue establecer que la celebración de la Pascua tuviera lugar siempre en domingo. Aunque esta costumbre ya estaba ampliamente extendida en Occidente, aún no era observada de la misma manera en las Iglesias de Oriente.
San Víctor I murió en el año 199 y la tradición sostiene que pudo haber dado su vida como mártir.