Santo del día: San Juan Francisco Regis

San Juan Francisco Regis nació en 1597. Su padre era un próspero comerciante y su madre provenía de una familia noble. Desde pequeño se destacó por su profunda piedad y por su deseo de agradar a sus padres y maestros. A los 14 años comenzó su formación con los jesuitas y, en 1616, ingresó en la Compañía de Jesús.

Siguiendo el itinerario habitual de formación jesuita, combinó los estudios con la enseñanza y pronto demostró tener un talento especial para la catequesis. Deseoso de consagrar su vida por completo al servicio de Dios, fue ordenado sacerdote y celebró su primera misa en 1631. Ese mismo año dedicó gran parte de su tiempo a atender a las víctimas de una epidemia de peste que afectó a la ciudad de Toulouse.

En 1632 fue enviado como misionero entre los protestantes franceses, conocidos como hugonotes, y también entre los católicos que se habían alejado de la fe. Esta misión marcaría el resto de su vida.

Su labor evangelizadora se extendió por unas cincuenta regiones de Francia y alcanzó a personas de toda condición social. Predicó el Evangelio a niños, presos, pobres y marginados. También se hizo conocido por su empeño en ayudar a mujeres a abandonar la prostitución y reconstruir sus vidas.

Su intensa actividad apostólica dio fruto en numerosas conversiones. Sin embargo, su carácter firme y directo, que algunos interpretaban como arrogancia, le ocasionó conflictos con otros sacerdotes, momentos de tensión con el obispo local e incluso amenazas de quienes se sentían cuestionados por sus denuncias contra ciertos vicios.

A pesar de las dificultades, Juan Francisco Regis perseveró con una profunda vida de oración y una marcada austeridad. Solía recorrer largas distancias en condiciones climáticas muy duras. Durante su proceso de beatificación, un testigo declaró que con frecuencia predicaba al aire libre durante todo el día y luego pasaba la noche entera escuchando confesiones.

Murió en diciembre de 1640, a los 43 años. Aunque padecía una enfermedad pulmonar, insistió en continuar predicando y confesando. Fue encontrado inconsciente en el confesionario por uno de sus penitentes y recuperó brevemente el conocimiento para recibir los últimos sacramentos antes de fallecer.

San Juan Francisco Regis fue beatificado en 1716 y canonizado en 1737. La Iglesia lo honra como un gran confesor de la fe y un modelo para los misioneros jesuitas. Aunque su memoria litúrgica se celebra el 16 de junio, la Compañía de Jesús lo conmemora el 2 de julio.

Angelus Staff
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