Santo del día: San Ignacio de Laconi

San Ignacio de Santhià nació en 1701 con el nombre de Francisco Ignacio Vicente Peis y fue el segundo de siete hermanos. Recibió el nombre de Francisco en honor a San Francisco de Asís, a quien su madre había encomendado su embarazo, que fue especialmente difícil. Ella prometió al santo que, si su hijo sobrevivía, ingresaría de adulto en la orden de los capuchinos.

Desde niño, Francisco se destacó por su esfuerzo y su profunda piedad. Pasaba largas horas en oración y era conocido por esperar cada mañana frente a las puertas de la iglesia, rezando hasta que las abrieran.

Durante su adolescencia quiso entrar en los capuchinos, pero su padre se lo prohibió porque la familia necesitaba su trabajo en el campo para subsistir. Sin embargo, cuando tenía 20 años sobrevivió milagrosamente a un accidente mientras cabalgaba, y convencido de que había sido protegido por la gracia de Dios, ingresó inmediatamente al monasterio. Un año después hizo sus votos religiosos y tomó el nombre de Ignacio.

Durante sus primeros 15 años como capuchino realizó tareas humildes dentro del monasterio. Luego, durante los últimos 40 años de su vida, fue nombrado “cuestor”, es decir, el encargado de pedir limosnas para sostener a la comunidad. Recorría la ciudad recolectando alimentos y donaciones para los frailes.

Ignacio era muy querido por los pobres y por los niños. Muchas veces recibía ayuda de personas que apenas tenían lo suficiente para ellas mismas. Aun así, él se negaba a aceptar nada de quienes vivían en extrema pobreza y les decía que era mejor que conservaran lo poco que tenían para cuidarse.

En sus recorridos diarios también atendía a enfermos y niños abandonados en las calles. A través de su intercesión se atribuyeron numerosos milagros de curación.

San Ignacio de Santhià murió en 1781 y fue canonizado en 1951 por el Papa Pío XII.

 

Angelus Staff
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