San Cayetano nació en 1480 en el seno de una familia noble. Su padre murió cuando él tenía apenas dos años. Recibió una excelente educación y trabajó como jurista para el papa Julio II hasta la muerte del pontífice, momento en el que decidió prepararse para el sacerdocio.
Fue ordenado sacerdote a los 36 años y fundó una comunidad de sacerdotes. La Congregación de Clérigos Regulares, conocida como los Teatinos, llevaba una vida sencilla de oración y trabajaba estrechamente con los pobres.
San Cayetano fue reconocido por su caridad y su preocupación por los más necesitados. Fundó hospitales y un banco para los pobres, con el fin de prestarles dinero sin cobrar intereses excesivos.
En 1533 fundó una casa de su orden en Nápoles. Allí murió el 6 de agosto de 1547 y fue canonizado en 1671.
