"El martirio de san Bartolomé", de Jusepe de Ribera, 1634. (Wikipedia)
San Bartolomé fue uno de los 12 apóstoles que siguieron a Jesús. Aparece mencionado como apóstol en los Hechos de los Apóstoles y en los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas, pero en el resto del Nuevo Testamento no se vuelve a mencionar con el nombre de Bartolomé. La tradición católica lo identifica con Natanael, mencionado en el Evangelio de Juan. Felipe presentó a su amigo Natanael a Jesús, quien dijo de él que era un "verdadero israelita, en quien no hay engaño".
Bartolomé era un hombre bueno, honesto y justo, que dedicaba gran parte de su tiempo a la oración y la reflexión. Sabía que Jesús era el Hijo de Dios y el Rey de Israel, y decidió seguirlo.
Aunque no se conoce con certeza qué ocurrió con él después de la ascensión de Jesús al cielo, la tradición sostiene que fue a predicar a Oriente y murió como mártir en Armenia, donde fue desollado vivo por haber ganado nuevos creyentes para el Señor.