Hoy la Iglesia celebra a la Bienaventurada Virgen María como Madre de la Iglesia.
En 2018, el Papa Francisco incorporó esta nueva memoria al calendario litúrgico de la Iglesia, para celebrarse cada año el lunes después de Pentecostés. Con esta decisión, buscó “favorecer el crecimiento del sentido materno de la Iglesia en los pastores, religiosos y fieles”.
María es la Madre de Cristo y, por eso, también es madre de todos nosotros en la Iglesia. Estuvo junto a los apóstoles cuando se reunieron en Pentecostés para recibir al Espíritu Santo y formó parte de la vida y misión de la Iglesia en sus primeros días.
