Enzo Fernández, de Argentina, celebra con los brazos en alto la victoria de su selección por 2-1 sobre Inglaterra en la semifinal de la Copa Mundial de la FIFA 2026, disputada el 15 de julio de 2026 en el Atlanta Stadium. Con este triunfo, Argentina avanzó a la final, donde enfrentará a España el 19 de julio en Nueva Jersey. (Foto OSV News/Dylan Martinez, Reuters)
A medida que se acerca la final de la Copa del Mundo del 19 de julio, los jugadores de dos naciones con profundas raíces católicas no solo cuentan con las oraciones de sus aficionados, sino también con un rico trasfondo de fe que rodea el duelo entre España y Argentina.
Desde los orígenes del torneo hasta la fe que jugadores y entrenadores viven y expresan abiertamente, esta final tiene un marcado sello católico.
El partido, que se disputará en el estadio MetLife de Nueva Jersey, enfrentará a dos potencias del fútbol cuyo camino hasta la final ha estado marcado no solo por la excelencia deportiva, sino también por visibles manifestaciones de fe.
El técnico español, un estratega del fútbol que ama a Cristo
Quienes se preguntan de dónde provienen la precisión y la alegría con las que juega la selección española encontraron parte de la respuesta en las palabras del delantero Ferran Torres, quien habló públicamente sobre su fe católica.
“Llevo una cruz y una imagen de la Virgen”, comentó en un video difundido por la selección española. «Al final, es algo que me sostiene mucho. Me da una gran fortaleza en mi fe y, para mí, es muy importante».
España, un país de profunda tradición católica y que recientemente recibió la visita del papa León XIV, llega a la final bajo la dirección de Luis de la Fuente, un entrenador reconocido tanto por su capacidad táctica como por la naturalidad con la que vive su fe. Tras conquistar la cuarta Eurocopa de la historia de España, en julio de 2024, varios obispos españoles elogiaron públicamente su testimonio cristiano.
En ese momento, el arzobispo José Ángel Saiz Meneses, de Sevilla, describió a De la Fuente como «un hombre profundamente creyente» que no teme «manifestar públicamente su fe», y destacó además su devoción al Santísimo Cristo de la Expiración, en Sevilla. Una fotografía del entrenador rezando ante el célebre crucifijo se volvió viral, y ahora muchos aficionados españoles vuelven a dirigir su mirada al cielo antes de la final del 19 de julio.
“Ha sabido transmitir fe, humildad, el valor del equipo por encima de las individualidades, el espíritu de sacrificio, el esfuerzo y la confianza”, afirmó entonces el arzobispo de Sevilla al referirse al seleccionador español tras la conquista de la Eurocopa.
Por su parte, el obispo José Ignacio Munilla Aguirre, de Orihuela-Alicante, también destacó “el testimonio de fe del entrenador”, comparándolo con el de Lionel Messi y citando el Evangelio de san Mateo: “A todo el que me reconozca delante de los hombres, yo también lo reconoceré delante de mi Padre que está en el cielo”.
Por su parte, Argentina ha mantenido a lo largo de todo el torneo una sólida identidad católica, tanto dentro del vestuario como sobre el terreno de juego.
El entrenador de España, Luis de la Fuente, celebra la victoria de su equipo en la semifinal de la Copa Mundial de la FIFA 2026 frente a Francia. La selección española logró su sexta valla invicta en siete partidos del torneo al imponerse por 2-0 a una de las selecciones más goleadoras en la historia de los Mundiales. España enfrentará a Argentina en la final el 19 de julio. (Foto OSV News/Hannah McKay, Reuters)
Una Virgen de Luján escondida en una canillera
Antes de cada partido, el utilero de la selección argentina, Mario Di Stéfano, prepara un pequeño altar de oración en el vestuario.
El altar está presidido por una imagen de la Virgen de Luján, patrona de Argentina, junto con imágenes de María Desatanudos y de san Expedito, considerado el patrono de las causas urgentes.
La tradición se remonta a varias décadas atrás y recuerda las prácticas de la selección campeona del Mundial de 1986.
Las devociones personales de los jugadores también han llamado la atención. Lautaro Martínez fue visto con una estampa de la Virgen de Luján guardada dentro de una canillera, mientras que, antes del inicio del torneo, los botines de Lionel Messi fueron bendecidos en la basílica dedicada a esa misma advocación mariana.
Fue el periodista deportivo Walter Queijeiro quien llevó los botines de Messi —capitán histórico de Argentina y principal artífice del título mundial de 2022 que la Albiceleste busca defender— a la Basílica de Nuestra Señora de Luján.
Los botines, una edición limitada de Adidas llamada El Último Tango, un guiño tanto a la tradición musical argentina como a lo que se espera sea la última participación mundialista de Messi con la selección, fueron bendecidos por el rector de la basílica, el padre Lucas García, en una sencilla ceremonia ante peregrinos y niños.
Messi los estrenó el 16 de junio, en Kansas City, cuando marcó su primer triplete en una Copa del Mundo frente a Argelia, igualando el récord del alemán Miroslav Klose como máximo goleador en la historia de los Mundiales masculinos. El logro llegó en la que es la sexta Copa del Mundo disputada por el astro argentino.
Messi: “Agradecido por todo lo que Dios me ha dado”
Messi y sus compañeros también han recibido públicamente obsequios religiosos de sus seguidores. Tras la victoria sobre Cabo Verde, el creador de contenido Julián Pérez Regio se acercó al seis veces elegido mejor jugador del partido a la salida del estadio y le entregó un rosario bendecido en el Vaticano.
Al entregárselo, le explicó que era un regalo para él, su esposa Antonela, sus hijos y sus padres, como muestra de agradecimiento por las dos décadas de alegrías que ha brindado a los aficionados argentinos. Messi se detuvo, visiblemente emocionado, y aceptó el rosario.
El capitán argentino también ha hablado abiertamente de su fe. Después de que Argentina asegurara su pase a la final, declaró:
“Dios es grande y siempre tiene algo más preparado. Pero, sinceramente, no puedo pedirle nada más. Estoy agradecido por todo lo que me ha dado”.
Incluso la propia Copa del Mundo tiene raíces católicas.
Jules Rimet, dirigente francés de fútbol y tercer presidente de la FIFA entre 1921 y 1954, fue un católico ferviente que impulsó la celebración de la primera Copa Mundial de la FIFA en 1930. Inspirado por la doctrina social de la Iglesia expuesta por el papa León XIII en la encíclica Rerum Novarum, Rimet promovió la defensa de la dignidad humana, la justicia social y la responsabilidad colectiva hacia los más vulnerables, convencido de que el deporte podía ser un vehículo para difundir estos valores y superar las divisiones sociales. El Trofeo Jules Rimet, que llevó su nombre, fue el precursor del actual trofeo de la Copa Mundial de la FIFA. (Foto OSV News/Wikipedia Commons, dominio público)
Jules Rimet: el católico francés que fundó la Copa del Mundo
“La Copa del Mundo fue creada en 1928 por iniciativa de Jules Rimet, un católico francés que entonces presidía la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA)”, explicó a OSV News Isabelle de Chatellus, directora del programa de deportes de la Conferencia Episcopal de Francia.
Chatellus destacó que la visión de Rimet para el torneo estuvo inspirada por la doctrina social de la Iglesia y por el deseo de promover, a través del deporte, la dignidad humana y la cohesión social, especialmente entre las clases trabajadoras.
“Se inspiró en la doctrina social desarrollada por León XIII en su encíclica Rerum Novarum y estaba comprometido con la defensa de la dignidad humana, la justicia social y la responsabilidad colectiva hacia los más vulnerables”, afirmó.
“Sus padres eran dueños de una tienda de comestibles en Parísw, explicó Chatellus sobre Rimet. “Desde muy joven comprendió que el deporte era una actividad popular. Para él, el fútbol era el deporte popular por excelencia y un instrumento privilegiado para promover la atención a las comunidades más desfavorecidas y la justicia social. Quería fomentar la cohesión social a través del fútbol, superando las diferencias de clase”.
"Por eso Rimet apoyó la profesionalización del fútbol y que los jugadores recibieran un salario, porque consideraba que esa era la manera de hacer este deporte accesible también para los trabajadores", añadió Chatellus. “Entendía que las clases trabajadoras no podían permitirse practicar deporte a costa de su sustento”.
El deporte, una escuela para resolver conflictos
Para Chatellus, el deporte sigue siendo un espacio donde la competencia y el conflicto pueden vivirse dentro de un marco de reglas, respeto y valores compartidos, incluso al más alto nivel.
“El campo de fútbol sigue siendo un lugar de conflicto. Pero es un conflicto que debe desarrollarse con respeto, dentro de las reglas y guiado por valores de equipo muy constructivos. A través del deporte también se puede recorrer un camino único hacia la santidad”, declaró a OSV News.
Chatellus dirige Holy Games, la asociación católica respaldada por la Arquidiócesis de París que brindó acompañamiento pastoral durante los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2024 y que, desde entonces, se ha convertido en una estructura permanente de la Conferencia Episcopal de Francia.
Aficionada al fútbol, reconoció que quedó decepcionada tras la derrota de la selección francesa en la semifinal disputada el 14 de julio, Día de la Bastilla, la principal fiesta nacional de Francia.
“Fue una enorme decepción, además inesperada, porque Francia tenía un gran equipo. Pero España jugó muy bien”, comentó.
Mientras España y Argentina se preparan para enfrentarse en el escenario más importante del fútbol mundial, queda por ver cuál de las dos selecciones de habla hispana contará con el respaldo del patrono de las causas urgentes, san Expedito.