A medida que se acerca la celebración anual de la “Misa en reconocimiento de los inmigrantes” de la Arquidiócesis de Los Ángeles, la Oficina de Asuntos de Inmigración buscó una manera de reunir a la comunidad y recordar a quienes se han visto afectados por las recientes medidas de control migratorio.
Así nació una exposición llamada “Cintas de oración”, instalada en la Catedral de Nuestra Señora de los Ángeles, donde los visitantes pueden escribir en una cinta el nombre de una persona afectada por estas medidas y atarla a una estructura ubicada cerca de la capilla. Cada uno de esos nombres estará presente en las oraciones durante la Misa por los Inmigrantes, que el arzobispo José H. Gomez celebrará el 20 de septiembre.
La exposición de las cintas permanecerá en la catedral hasta mediados de octubre.
“Cintas de oración” también incluye tres pinturas del artista local Lalo García, un inmigrante mexicano cuyo trabajo ha explorado durante años la protección que Nuestra Señora de Guadalupe brinda a los inmigrantes.
“La inspiración detrás de las cintas surgió del deseo de encontrar algo que ayudara a unir a todos y que, al mismo tiempo, ofreciera una manera concreta de participar y elevar los nombres de las personas afectadas por las leyes migratorias de nuestro país”, explicó Isaac Cuevas, director de inmigración y asuntos públicos de la arquidiócesis.
“Queríamos crear algo visual. Junto con el artista Lalo García, encontramos una capilla que la catedral nos permitió utilizar y pudimos dar forma a todo el proyecto”.
Quienes no puedan visitar la exposición personalmente pueden enviar un nombre y una intención de oración a través del sitio web de “Cintas de oración”.
Esmeralda Sosa, integrante de la Oficina de Vida, Justicia y Paz de la arquidiócesis, ayudó a colocar las cintas en la exposición. Para ella, la experiencia adquirió un significado especialmente personal al escribir los nombres de personas detenidas o fallecidas en centros de detención migratoria.
Según los registros, hasta julio más de 65.000 personas se encontraban detenidas en centros de inmigración en todo Estados Unidos, mientras que al menos 26 personas habían muerto este año bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
“Lo único que podías hacer era rezar en silencio por ellas, porque no conoces su situación ni a sus familias, pero es mucho”, afirmó Sosa.
Para ella, la capilla ofrece un espacio donde las personas pueden llevar su dolor, sus preocupaciones y sus oraciones ante Nuestra Señora de Guadalupe.
“Significa mucho para nosotros poder ofrecer un lugar donde la gente pueda orar, poner esas intenciones en manos de nuestra Santísima Madre y pedirle que interceda por todos ellos y también por nosotros”, expresó Sosa.
García eligió tres pinturas para exhibir en la muestra “Cintas de oración”.
La primera, titulada “La Virgen Monarca, protectora de los migrantes”, es una reflexión sobre el actual panorama migratorio y la incertidumbre que enfrentan muchas familias inmigrantes.
“La idea surgió como una forma de mostrar solidaridad con todo lo que está sucediendo actualmente”, explicó García. “Es mi manera de recordarles a los inmigrantes que no están solos, que están protegidos por Nuestra Señora de Guadalupe y por Dios”.

El artista Lalo García observa su pintura “La Virgen Monarca, protectora de los migrantes”, una de las tres obras que eligió para exhibir junto a las cintas de oración. (Kimmy Chacon)
En la pintura, García representa a Nuestra Señora de Guadalupe protegiendo a mariposas monarca, que él considera un símbolo universal de la migración y la resurrección.
Siete mariposas monarca aparecen bajo la protección de Nuestra Señora de Guadalupe, un número que García relaciona con su significado dentro de la fe católica.
“En realidad, es un número mágico: el Espíritu Santo y los siete pecados capitales. Es un número mágico que también encontramos dentro de la religión”, explicó García.
La segunda pintura de García, “Migrantes divinos”, establece un vínculo entre la Sagrada Familia y la experiencia de los inmigrantes de hoy.
La obra representa a la Sagrada Familia durante su huida a Egipto, después de que el rey Herodes ordenara matar a todos los niños varones pequeños. García señaló que esta historia recuerda que la Sagrada Familia también fue migrante y tuvo que abandonar su tierra para escapar de la violencia.
“A menudo olvidamos que ellos también tuvieron que dejar su hogar y marcharse a otro lugar para sobrevivir”, dijo García. “Desde entonces hasta hoy, nosotros, los inmigrantes, seguimos huyendo de la violencia”.
La tercera pintura de García, “El camino del migrante”, refleja las historias y sacrificios de quienes dejan atrás sus hogares en busca de una vida mejor. La obra representa a inmigrantes de distintas procedencias y circunstancias, con Nuestra Señora de Guadalupe en el centro.
“Escuchamos historias sobre cómo es la vida aquí, especialmente en Los Ángeles”, explicó García. “Pero dejamos atrás pueblos vacíos, emigramos y nos encomendamos a la Virgen María mientras emprendemos el camino hasta aquí, hasta Los Ángeles, hacia eso que hemos escuchado sobre el sueño americano”.
Al explicar el simbolismo de sus pinturas, García también quiso dejar espacio para que cada espectador las interprete desde su propia experiencia.
“Eso es lo más importante para mí: que la hagan suya, que puedan encontrar algo propio en la pintura, porque les da esa oportunidad”, afirmó.
