San Ignacio de Loyola nació en España en 1491.De joven sirvió en la corte de los Reyes Católicos y más tarde se incorporó al ejército español. Una grave herida sufrida en la batalla de Pamplona en 1521 cambió el rumbo de su vida. Durante su convalecencia leyó la Vida de los santos, experiencia que marcó el inicio de su conversión.
Después dedicó un tiempo a la oración y la penitencia, peregrinó a Roma y Tierra Santa, y escribió los Ejercicios Espirituales, una de las obras más influyentes de la espiritualidad católica.
Más tarde reunió a un grupo de compañeros con quienes fundó la Compañía de Jesús, aprobada por el papa Pablo III en 1540. Los jesuitas se expandieron rápidamente por el mundo, dedicándose a la evangelización, la educación y las misiones.
San Ignacio murió el 31 de julio de 1556 y fue canonizado en 1622. Su legado continúa vivo a través de la labor de la Compañía de Jesús en numerosos países.
