Juneteenth "nos impulsa a seguir adelante", al tiempo que nos brinda un momento para expiar los pecados del racismo del pasado, incluso en la Iglesia, y para reafirmar la dignidad humana de todos, afirmaron varios obispos.
Juneteenth, que se celebra cada 19 de junio y se conoce como el segundo Día de la Independencia del país --declarado feriado federal en 2021--, conmemora el anuncio, el 19 de junio de 1865, de la Proclamación de Emancipación de 1863 a más de 250.000 personas negras esclavizadas en Galveston, Texas.
A la Proclamación, un decreto ejecutivo del presidente Abraham Lincoln que liberó a los esclavos de los Estados Confederados rebeldes, le siguió la 13.ª Enmienda, ratificada por el Congreso en diciembre de 1865, que abolió formalmente la esclavitud.
"El Juneteenth nos invita a afrontar el doloroso legado del racismo en nuestra nación", afirmó el obispo Daniel E. Garcia, de Austin Texas, que preside el Subcomité para la Promoción de la Justicia Racial y la Reconciliación de la Conferencia de los Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés).
En un mensaje de video publicado por la USCCB con motivo de esta conmemoración de Juneteenth, el obispo Garcia afirmó que "la institución de la esclavitud, a menudo denominada el pecado original de Estados Unidos, sigue proyectando una larga sombra".
Añadió: "Sus efectos siguen presentes hoy en día, especialmente en la realidad actual del racismo sistémico".
El obispo Garcia y el obispo Roy E. Campbell Jr., obispo auxiliar de Washington recientemente jubilado y presidente del Subcomité de Asuntos Afroamericanos de la USCCB, publicaron una reflexión conjunta sobre el "Juneteenth" en la página web de la USCCB.
En dicha reflexión, animaron a los fieles a leer la carta pastoral de la USCCB de 2018 sobre el racismo, "Abramos nuestros corazones: El incesante llamado al amor", también disponible (en español e inglés) en la página web de la USCCB.
"Esta importante carta pastoral destaca los fundamentos para comprender tanto las dimensiones históricas como morales del racismo en nuestra sociedad, y por qué nosotros, como católicos, estamos llamados a trabajar juntos en busca de la verdadera justicia para todas las personas", afirmaron los obispos.
En un mensaje del 18 de junio, el arzobispo Nelson J. Pérez, de Filadelfia, describió el "Juneteenth" como "un día de celebración y esperanza para la comunidad negra y para todos los estadounidenses".
Al mismo tiempo, señaló, esta conmemoración es "también una ocasión para reflexionar sobre el hecho de que se tardó 89 años en extender a la comunidad negra estadounidense el principio fundamental esbozado en la Declaración de Independencia".
Tras señalar que su sede episcopal de Filadelfia --donde se firmó la Declaración y donde tuvieron lugar varios acontecimientos clave de la fundación de la nación-- es conocida como la "Cuna de la Libertad", el arzobispo Pérez afirmó que Juneteenth es "un claro recordatorio de que las promesas recogidas en nuestro principal documento fundacional deben ser disfrutadas, como es justo, por todos aquellos que consideran a Estados Unidos su hogar".

Personas celebran durante el concierto Broadway Celebrates Juneteenth en Times Square, en la ciudad de Nueva York, el 19 de junio de 2025. Juneteenth conmemora el fin de la esclavitud en Texas, ocurrido dos años después de la Proclamación de Emancipación de 1863, que declaró libres a las personas afroamericanas esclavizadas en los estados confederados. El 19 de junio de 1865, tropas de la Unión llegaron a Galveston, Texas, para anunciar oficialmente que todas las personas que permanecían esclavizadas habían sido liberadas. La festividad federal de Juneteenth, establecida en 2021, se celebra cada 19 de junio. (Foto OSV News/Angelina Katsanis, Reuters)
"La afirmación de que todos los hombres son creados iguales tiene su origen en la Ley Natural y en la dignidad inherente a todo ser humano", señaló en su mensaje. "Tenemos la responsabilidad común de defender esa dignidad y garantizar que se respete".
El arzobispo citó la encíclica del Papa León XIV, "Magnifica Humanitas", en la que el pontífice lamentaba y pedía perdón por "el retraso con el que la Iglesia y la sociedad condenaron el flagelo de la esclavitud".
El Papa León ha "reconocido con valentía el papel complejo y a menudo trágico que la Iglesia ha desempeñado históricamente en relación con la esclavitud y el trato dispensado a las personas esclavizadas en Estados Unidos", afirmó el arzobispo Pérez.
La trata transatlántica de esclavos supuso que entre 12 y 20 millones de africanos fueran esclavizados en diversas naciones occidentales, entre ellas Estados Unidos, a lo largo de cuatro siglos.
El arzobispo Pérez reconoció que "nuestra Iglesia local lleva ese sufrimiento en su propia memoria".
Señaló que "algunos miembros del clero del siglo XIX defendían opiniones a favor de la esclavitud, lo que perpetuó el trato injusto hacia los negros, tanto libres como esclavizados".
Esas actitudes "también provocaron que se denegara la admisión a candidatos de color" en el Seminario de San Carlos Borromeo de la Arquidiócesis de Filadelfia, así como "la recepción segregada de los sacramentos y otras medidas de desigualdad racial", afirmó el arzobispo Pérez.
"Esas prácticas han desaparecido hace tiempo, pero el dolor que causaron aún resuena", afirmó el arzobispo Pérez. "Con profunda sinceridad, me hago eco de los sentimientos del Santo Padre y pido perdón en nombre de la Iglesia católica de Filadelfia".
Además de este rechazo al racismo, "el Juneteenth también nos invita a avanzar", afirmó el obispo Garcia. "Para los católicos en particular, supone una oportunidad para animar a los demás a reconocer la dignidad humana inherente a cada persona", señaló.
Esta conmemoración "nos desafía como individuos, como sociedad y como Iglesia a renovar nuestro compromiso con la dignidad humana, la justicia racial, la reconciliación y la paz", añadió el obispo.
En un mensaje publicado en su página web, la Arquidiócesis de Washington describió el Juneteenth como algo "más que un hito histórico" y "una oportunidad sagrada para reafirmar nuestra unidad como hijos de Dios, celebrar la rica herencia del pueblo afroamericano —incluidos los católicos negros— y continuar avanzando hacia una libertad y una unidad auténticas en Cristo".
"En este Juneteenth, reafirmo el compromiso de nuestra Iglesia de seguir trabajando por la sanación racial y apoyando las oportunidades de reconciliación y reparación", dijo ó el arzobispo Pérez, destacando en particular los esfuerzos liderados por la Oficina para los Católicos Negros de la Arquidiócesis de Filadelfia y su propia Comisión Arzobispal para la Sanación Racial (ACRH, por sus siglas en inglés).
Citando su carta pastoral de 2023, "Somos un solo cuerpo", el arzobispo Pérez dijo: "Debemos trabajar para construir una sociedad justa, buscando políticas que desmantelen la injusticia estructural, apoyando a quienes trabajan por la justicia racial y alineándonos con todos los que buscan unir a nuestra familia humana en una manera pacífica y respetuosa de la dignidad de todos".
