El Papa León XIV celebró Pentecostés destacando el papel del Espíritu Santo en sus reiterados llamamientos a la paz de los últimos meses, y afirmó que el Espíritu también guía a la Iglesia hacia la verdad en un mundo marcado por la guerra, la división y la fragmentación ideológica.
Durante la Misa en la Basílica de San Pedro, el Papa dijo que el Espíritu Santo continúa la obra de Cristo en el mundo al restaurar la paz a través del perdón y al transformar el miedo y la confusión en comunión con Dios y con los demás.
"Pentecostés se realiza como fiesta del nuevo Pacto, es decir, de la alianza entre Dios y todos los pueblos de la tierra",dijo el Papa el 24 de mayo en su homilía, con la que marcó el fin del tiempo pascual.
Reflexionando sobre el pasaje del Evangelio en el que Cristo se aparece a los apóstoles después de la Resurrección, el Papa León dijo que Jesús restauró la paz entre Dios y la humanidad a través de su Misterio Pascual y derramó esa paz en el mundo a través del Espíritu Santo.
"Esta paz proviene del perdón y nos lleva al perdón", dijo, enfatizando que Jesús ofreció primero el perdón incluso después de haber sido "traicionado por nosotros, condenado y crucificado".
"La santa ley de Dios se inscribe en nuestros corazones, grabada por el Espíritu con caracteres de amor en la carne de Cristo y en su cuerpo, que es la Iglesia", dijo el Papa León. "Esta ley es el código de la paz; es el doble mandamiento del amor, que el Espíritu nos recuerda en cada latido del corazón".
Refiriéndose a la misión de la Iglesia, el Papa dijo que los cristianos están llamados a seguir proclamando a Cristo a través de actos de misericordia, virtud y testimonio en la vida cotidiana. Llamando a los fieles "partícipes del Evangelio", el Papa León dijo que el Espíritu Santo transforma a los creyentes en agentes de reconciliación y esperanza.
"La obra de Dios, por tanto, somos nosotros, que llegamos hoy aquí de todas las partes del mundo, invitados a la mesa del Señor, reunidos en la escucha de su palabra y enviados a testimoniarla por doquier", dijo.
El Papa también describió al Espíritu Santo como la fuente de unidad y verdad dentro de la Iglesia, advirtiendo contra "los prejuicios, de las hipocresías y de las modas que apagan la luz del Evangelio".
Aunque reconoció que algunos cambios en el mundo moderno han traído "errores y violencia", el Papa León dijo que el Espíritu Santo sigue renovando a la humanidad y trayendo la salvación.
"La misión de la Iglesia confirma ese compartir, transformando la confusión del mundo en comunión con Dios y entre nosotros", dijo.
Al concluir su homilía, el Papa oró para que el Espíritu Santo libere al mundo de la guerra, la miseria y el pecado.
"Queridos hermanos, con corazón ardiente, pidamos hoy que el Espíritu del Resucitado nos salve del mal de la guerra, que es vencida no por una superpotencia, sino por la omnipotencia del amor", dijo.
En su discurso del Regina Caeli tras laMisa, el Papa León dijo que el Espíritu Santo "abre puertas", afirmando que dio a los apóstoles el valor para salir de la habitación cerrada tras la muerte de Jesús y proclamar a Cristo.
El Papa dijo que el Espíritu Santo abre tres puertas: la puerta al encuentro personal con Dios, la puerta de la Iglesia para que siga siendo acogedora para todos y comprometida con el mundo moderno, y la puerta del corazón humano, superando el egoísmo, la desconfianza y los prejuicios.
"Necesitamos redescubrir a Dios como Padre que nos ama; edificar una Iglesia en donde todos se sientan en casa; y hacer crecer un mundo fraterno en el que reine la paz entre todos los pueblos", dijo desde la ventana del Palacio Apostólico, un día antes de publicar su primera encíclica "Magnifica Humanitas" sobre el cuidado de la persona humana en la era de la inteligencia artificial.
Tras el rezo del Regina Caeli, el Papa León conmemoró la Jornada de Oración por la Iglesia en China y rezó por las víctimas de un accidente minero en el norte de China que, según informes, cobró la vida de 82 personas. También rezó por las comunidades cristianas en Tierra Santa, el Líbano y en todo Oriente Medio que sufren a causa del conflicto en curso.
