Los líderes católicos de Tierra Santa expresaron su "condena sin reservas" después de que se hiciera viral en las redes sociales una imagen de un soldado israelí golpeando la cabeza de una estatua de Jesús en Debel, una localidad cristiana del sur del Líbano.

En un comunicado firmado por el cardenal Pierbattista Pizzaballa, emitido el 20 de abril, la Asamblea de Ordinarios Católicos de Tierra Santa expresó su "profunda indignación y condena sin reservas por la profanación de una representación de Jesús crucificado por parte de un soldado israelí en un pueblo libanés".

"Este acto constituye una grave afrenta a la fe cristiana y se suma a otros incidentes denunciados de profanación de símbolos cristianos por parte de soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en el sur del Líbano". Revela asimismo "una inquietante carencia en la formación moral y humana, en la que incluso la más elemental reverencia por lo sagrado y por la dignidad de los demás se ha visto gravemente comprometida".

Las autoridades israelíes condenaron las acciones de un soldado israelí que profanó la estatua de Jesús en una aldea libanesa a la que Israel negó el acceso humanitario durante semanas.

Las FDI afirmaron que estaban investigando la destrucción de una estatua de Jesús después de que una foto publicada en Internet mostrara a un soldado israelí profanando la imagen en el sur del Líbano.

En un comunicado publicado el 19 de abril, las FDI afirmaron que un examen preliminar había confirmado la autenticidad de la fotografía, y señalaron que "consideran el incidente con gran gravedad y subrayan que la conducta del soldado es totalmente incompatible con los valores que se esperan de sus tropas".

"El incidente está siendo investigado por el Comando Norte y se está tratando actualmente a través de la cadena de mando. Se tomarán las medidas oportunas contra los implicados de acuerdo con las conclusiones", afirmó el ejército israelí.

La foto, publicada en X por el periodista palestino Younis Tirawi, mostraba a un soldado israelí golpeando con un mazo la cabeza de una estatua de Jesús crucificado.

En una publicación posterior, Tirawi identificó el lugar del incidente como Debel, un pueblo situado a unos 87 kilómetros (54 millas) al sur de Beirut. Una página de Facebook de Debel compartida por el periodista publicó una imagen de la estatua antes de su destrucción, junto con las palabras: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen".

"La Asamblea exige medidas disciplinarias inmediatas y decisivas, un proceso creíble de rendición de cuentas y garantías claras de que tal conducta no será tolerada ni repetida", afirmaron los líderes católicos de Tierra Santa en su comunicado del 20 de abril.

Debel es un pueblo cristiano al que el Papa León envió un mensaje de cercanía el 7 de abril, citando "las circunstancias dramáticas" que la población del pueblo "está viviendo".

Firmado por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, y publicado en francés, el mensaje decía que el Papa "extiende su mensaje de consuelo y compasión a todos los cristianos del sur del Líbano y a todos aquellos que sufren las consecuencias de la guerra".

"Hoy celebramos la resurrección del Señor", dijo el Papa León. "Qué ustedes, en medio de sentimientos de dolor, angustia y duelo, experimenten hoy una alegría más profunda en vuestros corazones: Jesús ha triunfado gloriosamente sobre la muerte. Es un gozo que viene del cielo y que nada puede arrebatarles".

La La Asociación Católica para el Bienestar del Cercano Oriente (conocida comúnmente como CNEWA por sus siglas en inglés), atiende a 430 familias católicas maronitas en Debel, 425 familias cristianas en la aldea de Ain Ebel y 1.400 familias católicas maronitas en Rmeich.

Los convoyes de ayuda que la agencia intentó enviar tanto antes como después de Pascua no recibieron permiso para circular con seguridad y tenían previsto intentar el paso la semana siguiente al Domingo de la Divina Misericordia, el 12 de abril, y OSV News está a la espera de confirmación sobre si pudieron pasar.

La agencia de noticias Reuters confirmó que la cruz destrozada por un soldado israelí formaba parte de un pequeño santuario situado en el jardín de una familia que vive en las afueras de la aldea, según declaró el padre Fadi Falfel, un sacerdote de Debel.

"Uno de los soldados israelíes rompió la cruz y cometió este acto horrible, esta profanación de nuestros símbolos sagrados", declaró a Reuters.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró en una publicación de X del 20 de abril: "Condeno este acto en los términos más enérgicos".

"Israel aprecia y defiende los valores judíos de tolerancia y respeto mutuo entre judíos y fieles de todas las confesiones", afirmó el primer ministro israelí, añadiendo que, "al igual que la inmensa mayoría de los israelíes", se sentía "conmocionado y entristecido al saber que un soldado de las FDI había dañado un ícono religioso católico en el sur del Líbano".

Afirmó que las FDI "tomarán medidas disciplinarias severas y adecuadas contra el infractor".

"Expresamos nuestro pesar por el incidente y por cualquier daño que esto haya causado a los creyentes en el Líbano y en todo el mundo", dijo Netanyahu.

El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, se pronunció en X para decir que "se necesitan consecuencias rápidas, severas y públicas" para abordar el incidente.

Aunque Netanyahu afirmó en X que "la población cristiana en Israel prospera a diferencia de lo que ocurre en otras partes de Oriente Medio" y que "Israel es el único lugar de Oriente Medio que respeta la libertad de culto para todos", las organizaciones de libertad religiosa citan una larga lista de actos pasados contra símbolos cristianos y ataques a cristianos en Israel.

Según el Centro de Datos sobre Libertad Religiosa (Religious Freedom Data Center), un grupo con sede en Jerusalén que documenta incidentes que afectan a la libertad religiosa, en particular contra los cristianos, en 2025 se cometieron en Israel aproximadamente unos 181 incidentes de "acoso dirigido contra cristianos, símbolos cristianos e instituciones cristianas".

El grupo también denunció otros 44 incidentes entre enero y marzo de 2026.

La indignación en las redes sociales provocó una primera reacción del portavoz de las FDI, el teniente coronel Nadav Shoshani, quien afirmó que las acciones del soldado "no se ajustan a los valores de las FDI ni al comportamiento que se espera de los soldados de las FDI" en caso de que se demostrara la autenticidad de la imagen.

Tras la confirmación por parte de las FDI de la autenticidad de la foto, el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa'ar, calificó la profanación del soldado de "grave y vergonzosa" y pidió disculpas "a todos los cristianos cuyos sentimientos hayan sido lastimados".

Elogiando a las FDI por su investigación, Sa'ar declaró a través de X que confiaba en "que se tomarán las medidas estrictas necesarias contra quienquiera que haya llevado a cabo este acto atroz".

Antonio Tajani, ministro de Asuntos Exteriores de Italia, acogió con satisfacción la declaración de Sa'ar sobre "el grave acto cometido por un soldado de las FDI".

Tajani afirmó que la destrucción de la estatua fue un "acto violento de agresión contra los cristianos, que en Oriente Medio representan un instrumento de paz".

"Es un episodio inaceptable que esperamos que no se repita jamás", escribió Tajani en X. "Profanar los símbolos del cristianismo, el judaísmo y el islam no es una demostración de fuerza, sino solo de debilidad, contraria a todos los principios a favor de la libertad y el diálogo interreligioso".

Aunque no ha habido ninguna declaración oficial por parte de los líderes católicos del Líbano, Wadie Abunassar, coordinador del Foro Cristiano de Tierra Santa, afirmó en una entrevista con el sitio web de noticias israelí Ynet que las acciones del soldado eran "verdaderamente repugnantes".

"Recé para que no fuera real. La agresividad que se aprecia en la imagen y lo que se desprende de las imágenes, es muy grave y perturbador", declaró. "Cuando algo que está en lo más profundo de tu alma resulta dañado, no puedes permanecer indiferente".

La Asamblea de Ordinarios Católicos de Tierra Santa afirmó en su comunicado que "incluso ante tal ofensa, la Cruz sigue teniendo un significado indiscutible... es una fuente de dignidad, esperanza y redención, y una llamada a superar la violencia a través del amor sacrificial".

La Asamblea renovó su llamamiento "para poner fin a la guerra que ha atormentado esta región durante demasiado tiempo y para emprender un camino en el que la paz se manifieste en la moderación, el diálogo, la responsabilidad y el respeto por lo sagrado y por toda vida humana".

OSV News se ha puesto en contacto con Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, para obtener sus comentarios, y está a la espera de respuesta.
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Junno Arocho Esteves es corresponsal internacional de OSV News.

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Junno Arocho Esteves